Infecciones Virales

Propuestas de Tratamiento

 

 
 

 

 

Í N D I C E

1.- INTRODUCCIÓN

2.- PADECIMIENTOS

 

3.- SUBSTANCIAS  Y  TRATAMIENTOS  NATURALES

 

4.- TRATAMIENTO  ANTIVIRAL EN  ETAPA  AGUDA

 

5.- ETAPA  CRÓNICA – TRATAMIENTO  GENERAL

 

6.- ETAPA  CRÓNICA – TRATAMIENTOS  PARTICULARES

 

7.- CONCLUSIONES

A N E X O S

A.- PADECIMIENTOS  VIRALES  COMUNES

B.- PLANTAS  Y  SUBSTANCIAS  PROPUESTAS

C.- REFERENCIAS

 

 

 

 

1.- INTRODUCCIÓN

La pandemia de influenza que sacudió al mundo hace 90 años, sembró un temor general de lo que un virus puede hacer. A partir de esos años los avances en la medicina han sobrepasado  las expectativas en casi todas las áreas de la ciencia médica. Las infecciones causadas por bacterias, parásitos, hongos y protozoarios, que en aquellos años eran la principal causa de muerte, se redujeron drásticamente gracias a los avances en salubridad y a las medicinas modernas. En el combate a los virus también ha habido grandes avances como algunas vacunas y la tecnología para identificar e incluso ver a estos pequeños enemigos. Sin embargo, las infecciones por virus no sólo no se han reducido sino que han pasado a ser un problema de salud pública. El temor general que existía a una pandemia viral aún persiste, pero se le ha adicionado la preocupación por la proliferación de otro tipo de infecciones virales: las crónicas. A manera de ejemplo, más de 350 millones de personas padecen de alguna enfermedad viral crónica considerada como seria. 

 

Cómo explicar este aumento en las infecciones virales tanto en el porcentaje de pacientes como en la cantidad de padecimientos, si las vacunas, medicinas y la atención médica en general han mejorado significativamente en el último siglo. ¿Son virus nuevos más fuertes que los de hace un siglo, o tal vez  mutaciones de los mismos virus que se han hecho más resistentes? La opinión general de un naturista, es que los virus no son el problema sino nuestras defensas. Los virus actuales no son más fuertes o resistentes que los de hace un siglo, son nuestras defensas, particularmente en las sociedades modernas, las que se han ido debilitando o comprometiendo poco a poco. La misión de los virus es depredar a los seres vivos con bajas defensas, se trate de un microorganismo, una planta, un animal o nosotros. Por esta razón, una sociedad con problemas en sus defensas será una población con muchas infecciones virales. Este es un tema en el que nos detendremos repetidamente, pues es la base para curar las infecciones virales de manera natural.

 

La respuesta a este problema por parte de la comunidad científica ha sido impresionante no solamente en recursos a la investigación sino en cuanto a resultados en el conocimiento de los virus; aunque en lo que se refiere a la prevención y curación de los padecimientos los resultados son limitados. Estamos convencidos que las vacunas y antivirales se irán perfeccionando, pero mientras no se corrija el origen o causa de estos padecimientos, el problema continuará. El camino que propone la medicina natural y que cada día se comprende mejor, es no enfocar nuestra atención en matar al virus, sino en reforzar nuestras defensas para que sea nuestro organismo quien elimine la infección, ya sea durante la etapa de contagio (aguda) o en la etapa crónica cuando el virus ya se encuentra instalado. Para un sistema de defensa sano, ningún virus es peligroso.

 

Dentro de este esfuerzo de la comunidad científica para enfrentar a los virus, las investigaciones utilizando un enfoque natural han sido pocas y por lo mismo su utilidad limitada. Sin embargo, fuera del marco institucional se han desarrollado tratamientos naturales sorprendentemente efectivos que nos dan la confianza y la esperanza que en el futuro próximo la opción natural es el camino a seguir.

 

El propósito de este estudio es doble: En primer lugar detallaremos algunos tratamientos o sustancias naturales que actualmente se utilizan en el combate a los virus, ya sea que estén avalados con evidencia científica o que sólo cuenten con resultados anecdóticos. En la realidad actual los tratamientos naturales existentes son pocos debido al rezago en la investigación naturista y a la gran cantidad de virus y padecimientos que la ciencia descubre continuamente. Por lo anterior, el segundo propósito es proponer tratamientos que no se han experimentado pero que son obvios y que teóricamente deben de funcionar. En estos casos dejaremos claro que no es una propuesta de tratamiento sino de estudio. No pretendemos que las propuestas presentadas sean las mejores opciones, el propósito es establecer el hecho que existen opciones obvias dentro de un mundo nuevo de oportunidades que representa la medicina natural, que no están siendo probadas ni estudiadas. 

 

Cómo tener un sistema de defensa sano para no enfermarnos; Cómo reforzar momentáneamente nuestro sistema inmune para enfrentar una infección aguda o epidémica; Cómo recuperar la salud de nuestras defensas para vencer una infección crónica. Son estos algunos principios de la medicina natural que aplicaremos de manera particular para los diferentes padecimientos virales.

 

A pesar de que prestamos especial atención a que los tratamientos y sustancias utilizadas fuesen suaves desde el punto de vista de seguridad para la salud, si alguien desea aplicar algún tratamiento aquí descrito, recomendamos lo haga bajo la guía de su médico.

 
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 2.- PADECIMIENTOS

 

 

 

¿Qué es un Virus?

 

El virus es en sí un simple material genético recubierto de una cápsula de proteínas, sin vida propia, pero con la información suficiente para vivir como parásito dentro de las células a las cuales utiliza como medio de transporte y de reproducción. Estos microorganismos pueden contagiarse de persona a persona a través del aire, de alimentos, de la sangre o por medio de insectos como pulgas o mosquitos que llevan la sangre de una persona infectada a otra. También pueden permanecer durante años dentro del cuerpo de manera latente, sin ser detectados por el cuerpo, y repentinamente volverse activos cuando perciben una depresión en las defensas, replicándose por millones en pocos días.

Se han logrado identificar cientos de virus humanos (que atacan sólo a humanos) diferentes, cada uno con características particulares que le permiten subsistir. La cantidad de virus diferentes no es constante, pues cada uno tiene la posibilidad de transformarse creando nuevos tipos más resistentes a los medicamentos. Esta diversidad y capacidad de transformación hace difícil la tarea de la medicina para combatirlos.

La naturaleza, en su tarea de tener cada vez seres vivos más fuertes, utiliza a los virus para eliminar a los seres vivos, como bacterias, plantas, animales o personas, cuyas defensas estén débiles. Podemos decir que los virus son los depredadores de los débiles.

Por otra parte, el cuerpo humano está diseñado para combatir con éxito a los virus, no importa que tan contagiosos, peligrosos o desconocidos sean, la única condición es tener un sistema de defensa sano. En ocasiones podemos observar a varias personas que se exponen de igual forma a un mismo virus y el efecto en ellas es muy diferente, pues mientras para algunas los síntomas son apenas perceptibles, para otras los daños son severos. Este ejemplo explica por qué el enfoque natural contra las infecciones no va tanto dirigido al tipo de virus que se trate, sino se centra en las defensas de la  persona y en cómo reforzarlas.

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 Etapas Aguda y Crónica de la Infección

 

En toda infección viral, es importante distinguir entre etapa aguda y crónica, pues la causa y las acciones para combatirla son distintas. Algunos virus sólo actúan en etapa aguda, otros en cambio, pueden pasar de aguda a crónica si nuestras defensas se lo permiten.

AGUDA: La etapa aguda inicia con el contagio y termina días o pocas semanas después, generalmente con el alivio. Entre el momento del contagio y los primeros síntomas pueden pasar algunos días que llamamos tiempo de incubación. La duración e intensidad de los síntomas dependen del tipo de virus y de la fortaleza de nuestras defensas. Junto con los síntomas, que es la respuesta de nuestro organismo, se pueden presentar daños a órganos o tejidos. La etapa aguda se presenta una sola vez por cada tipo de virus, pues nuestras defensas memorizan al enemigo de manera que no cause problemas futuros. En un sistema de defensa sano, la duración de la etapa será breve y el virus no causará daños.

CRÓNICA: Cuando, durante la etapa aguda, nuestras defensas no pueden contener el ataque de la infección viral, antes que permitir la derrota completa, que significaría la muerte, nuestras defensas ceden al virus un lugar donde estos se instalan, iniciándose con esto la etapa crónica que puede durar años o el resto de la vida. Posteriormente a la instalación de la enfermedad, las defensas de nuestro cuerpo continúan combatiendo al virus pero normalmente se limitan a evitar que la infección se propague a otros tejidos.  La forma de darnos cuenta del padecimiento crónico es por los síntomas locales que generan nuestras defensas o por los daños que la infección ha causado en los tejidos donde se encuentra instalada. Es frecuente que pasen meses o años antes de enterarnos de que padecemos una infección crónica. En un sistema de defensa sano, la etapa crónica no existe, pues nuestro cuerpo está diseñado para vencer sin problema cualquier virus no importa cuál sea ni las circunstancias del contagio.

 

 

 

100  Años  de  Evolución  de  los  Padecimientos  Virales

 

Los cambios que vivió la humanidad durante el último siglo, fueron sin duda los más rápidos de la historia. Esta evolución tan acelerada también incluyó a las enfermedades, en donde hubo cambios buenos y otros no tan buenos. En el aspecto positivo, podemos identificar tres grandes mejoras: salubridad, avances de la medicina y cobertura médica. Estas mejoras abatieron las principales causas de muerte que existían mejorando considerablemente los índices de mortandad y la esperanza de vida del hombre moderno. En el aspecto negativo, los padecimientos de tipo crónico, que hace cien años no eran un problema grave, continuaron aumentando llegando a ser hoy un problema de salud pública. Dentro de este tipo de padecimientos, los de origen viral son una especial preocupación pues parecen aumentar sin control. Algunas de estas infecciones se pueden considerar graves como la Hepatitis, el VIH y algunos padecimientos Autoinmunes, y otras leves como el Herpes Simple y el Papiloma, pero todas con una consecuencia en común: el deterioro de la calidad de vida del hombre moderno (ver estadísticas en el botón: Enfermedades Crónicas).

En cuanto a las infecciones virales de tipo agudo, también se han vivido cambios importantes. En 1918 ocurrió un suceso inesperado, la pandemia viral llamada influenza española provocó en un año más de 20 millones de muertes alrededor del mundo, cerca de medio millón en nuestro país. Tan rápido como llegó se extinguió el virus pero dejó en la humanidad, junto con la conciencia de vulnerabilidad ante las pandemias, la necesidad de mejorar los controles sanitarios. Estas mejoras implementadas en salubridad a lo largo del siglo en casi todo el mundo, han mantenido bajo control las pandemias potenciales y en general los padecimientos epidémicos.

De la misma forma que el siglo pasado se entendió bien la importancia de la salubridad, deseamos que este nuevo siglo que iniciamos con una pandemia de infecciones virales crónicas, se comprenda que quien mejor nos protegerá de los virus serán nuestras propias defensas.

 

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Causas de los Actuales Niveles de Infecciones

 

Si creemos que nuestro cuerpo está diseñado para vivir sano, cuando enfermamos la primera pregunta por hacer no es cómo curarnos, sino por qué nos enfermamos. Si a nivel sociedad vemos un histórico incremento en los padecimientos, antes de enfocar nuestra energía en buscar un medicamento que nos cure, conviene preguntarnos, por qué nos estamos enfermando, qué estamos haciendo que atenta contra nuestra naturaleza. La forma alarmante en que aumentan las infecciones crónicas, particularmente en los países desarrollados, nos indica que en nuestra modernidad algo estamos haciendo que va en contra de nuestro diseño. ¿Podemos pedirles a las defensas de nuestro cuerpo que funcionen bien si al mismo tiempo lo llenamos de impurezas y lo alimentamos con comida artificial? ¿Podemos exigirle a nuestro organismo que no permita las infecciones crónicas si al mismo tiempo llevamos una vida llena de tensión, miedo y angustia?

La causa de que en los últimos cien años el problema de las infecciones virales haya crecido de manera continua y sostenida, no obedece a que haya más virus, o que se estén haciendo más fuertes o evolucionados, sino es debido a que nuestras defensas se han ido debilitando poco a poco de manera igualmente continua y sostenida durante el mismo período. De hecho, el problema no se limita a las infecciones virales sino a un crecimiento nunca antes visto de enfermedades crónicas que, por definición, son consecuencia de un sistema de defensa débil o comprometido.

Los humanos nos hemos alimentado de plantas y animales desde hace decenas de miles de generaciones, razón por la cual todas las substancias naturales son plenamente conocidas por nuestro cuerpo. Cuando nuestro cuerpo ve una de estas sustancias en nuestro organismo, sabe muy bien cómo identificarla, transformarla, aprovechar lo que necesita y desechar el resto. En las últimas, digamos cuatro, generaciones, la modernidad cambió las reglas al llevar al interior de nuestro cuerpo sustancias nuevas, diseñadas y fabricadas por el hombre y que para el organismo son extrañas pues no se encuentran en la memoria genética. El cuerpo humano tiene la capacidad de aprender a reconocer, transformar y desechar substancias nuevas, pero no a la velocidad y en la cantidad que la vida moderna nos impone. Para evitar una intoxicación generalizada, el sistema de defensa se dedicará a sacar del organismo estas sustancias extrañas diseminadas en todo el organismo. Esta tarea que adquiere el cuerpo de todo hombre moderno, compromete la mayor parte de sus defensas en esta tarea de desintoxicación y reduce la capacidad de dichas defensas para combatir las infecciones. Más aún, la contaminación interior hace que nuestras células no se nutran, no respiren y no se reproduzcan bien creando un sinnúmero de padecimientos crónicos.

El cuerpo humano está diseñado para curarse a sí mismo de cualquier padecimiento, por incurable que a la ciencia le pueda parecer. Pero para que esto sea posible, es necesario regresarle a nuestro organismo las condiciones originales de limpieza interna de manera que regrese la salud a cada célula y podamos disponer de la totalidad de nuestras defensas para enfrentar con éxito la infección y/o reparar los tejidos dañados.

 

 

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Listado de Padecimientos

 

- Infecciones Agudas:

 

1.- HERPES  EN  PIEL

VIRUS: Herpes Simple Tipo 1

INCIDENCIA: N D

CONTAGIO: Saliva

SÍNTOMAS: Fuegos en la boca y/o erupciones en la piel.

2.- HERPES  GENITAL

VIRUS: Herpes Simple Tipo 2

INCIDENCIA: 170 (casos anuales por 100 mil hab. en EUA) (CDC)

CONTAGIO: Transmisión Sexual

SÍNTOMAS: Erupciones en genitales

3.- ZOSTER

VIRUS: Varicela – Zoster

INCIDENCIA: 180 (casos anuales por 100 mil hab. en EUA) (NIAID)

CONTAGIO: Virus en estado latente desde el contagio de varicela.

SÍNTOMAS: Erupciones en la piel de un solo lado del cuerpo.            

4.- MONONUCLEOSIS

VIRUS: Epstein Barr

INCIDENCIA: Más de 500 (casos anuales por 100 mil hab. en EUA)

CONTAGIO: Saliva

SÍNTOMAS: Fiebre, Inflamación de garganta y ganglios, dolor de cabeza, fatiga. Duración, de 1 a 6 semanas.

5.- ROSEOLA  INFANTIL

VIRUS: Herpes 6 y Herpes 7

INCIDENCIA: N D

CONTAGIO: Saliva

SÍNTOMAS: Temperatura por 3 días, comezón en niños pequeños.

6.- MENINGITIS  ASÉPTICA

VIRUS: Enterovirus, Herpes 1 y 2, Epstein Barr, Citomegalovirus, en ese orden de incidencia.

INCIDENCIA: 3 (casos anuales por 100 mil hab. en EUA) (CDC)

CONTAGIO: Saliva

SÍNTOMAS: Dolor de cabeza, cuello rígido, fiebre, dolor muscular, mareos, fotofobia.

7.- DENGUE

VIRUS: Dengue (Flavivirus)

INCIDENCIA: 8 (casos anuales por 100 mil hab. en MEX) (SINAIS)

CONTAGIO: Mosquito

SÍNTOMAS: Fiebre, Dolor muscular, Gripe, Dolor de Cabeza.

8.- HEPATITIS  B  AGUDA

VIRUS: Hepatitis B

INCIDENCIA: 68 (casos anuales por 100 mil hab. en EUA) (NIH)

CONTAGIO: Sangre y Fluidos

SÍNTOMAS: Temperatura, gripe, fatiga, orina obscura, ojos y piel amarilla. Existe vacuna.

9.- HEPATITIS  C  AGUDA

VIRUS: Hepatitis C

INCIDENCIA: 51 (casos anuales por 100 mil hab. en EUA) (NIH)

CONTAGIO: Sangre y Fluidos

SÍNTOMAS: Más de la mitad de los enfermos no desarrollan síntomas. Cuando los hay son similares a los de la Hepatitis B.

10.- PAPILOMA  ETAPA  AGUDA

VIRUS: Papiloma Humano (más de 40 variedades)

INCIDENCIA: Más de 500 (casos anuales por 100 mil hab. en EUA)

CONTAGIO: Transmisión Sexual

SÍNTOMAS: No presenta síntomas. Existe vacuna que protege contra las variedades más comunes.

11.- VIH  ETAPA  AGUDA

VIRUS: VIH

INCIDENCIA: 13 (casos anuales por 100 mil hab. en EUA) (NIAID)

CONTAGIO: Sangre y Fluidos

SÍNTOMAS: 1 a 6 semanas con síntomas similares a la influenza o Mononucleosis: Fiebre, Faringitis, Inflamación de nodos linfáticos, Dolor muscular, Erupciones en la boca y esófago, Comezón.

12.- GASTROENTERITIS  VIRAL

VIRUS: Norovirus o Rotavirus

INCIDENCIA: Más de 1000 (casos anuales por 100 mil hab. en EUA) (NIAID)

CONTAGIO: Saliva, Fecal, Higiene en preparación de alimentos

SÍNTOMA: Vomito, Diarrea (deshidratación), Temperatura (no muy alta), cólico. Duración de 4 a 10 días.

13.- NEUMONÍA VIRAL

VIRUS: Influenza, Cyncytial (VRC), Parainfluenza, Adenovirus

INCIDENCIA: Más de 500 (casos anuales por 100 mil hab. en EUA)

CONTAGIO: Saliva, por aire a menos de 1 metro del enfermo.

SÍNTOMA: Fiebre, Tos sin flema, Rinitis, Dolor de cabeza y Dolor muscular.

14.- CON  POTENCIAL  PANDÉMICO

VIRUS: Influenza A (H5N1) o Coranovirus (SARS)

INCIDENCIA: Ninguna en nuestro país.

CONTAGIO: Fluidos o aérea en proximidad con enfermo.

SÍNTOMAS: Gripe, temperatura, inflamación de garganta, neumonía.

 

 - Infecciones  Crónicas:

 

1.- ENFERMEDAD  DE  GRAVES

CLASIFICACIÓN: Padecimiento Autoinmune

VIRUS: Adenovirus (31) (2) (Estudios en proceso)

PREVALENCIA: 1.12 (% de la población con el padecimiento en EUA) (NWHIC)

2.- ESCLEROSIS  LATERAL (ELA)

CLASIFICACIÓN: Padecimiento Autoinmune

VIRUS: Enterovirus (3) (Estudios en proceso)

PREVALENCIA: 0.01 (% de la población con el padecimiento en EUA) (RPCR)

3.- DIABETES  TIPO  1

CLASIFICACIÓN: Padecimiento Autoinmune

VIRUS: Coxsackie B3 (32) (20) (Estudios en proceso)

PREVALENCIA: 0.12 (% de la población con el padecimiento en EUA) (NIAID)

4.- SJOGREN’S

CLASIFICACIÓN: Padecimiento Autoinmune

VIRUS: Retrovirus HTLV-1 (33) (Estudios en proceso)

PREVALENCIA: 0.37 (% de la población con el padecimiento en EUA) (NIAMS)

5.- ESCLERODERMA

CLASIFICACIÓN: Padecimiento Autoinmune

VIRUS: Citomegalovirus (CMV) (30) (Estudios en proceso)

PREVALENCIA: 0.11 (% de la población con el padecimiento en EUA) (NWHIC)

6.- LUPUS (LES)

CLASIFICACIÓN: Padecimiento Autoinmune

VIRUS: Epstein Barr (4) (Estudios en proceso)

PREVALENCIA: 0.51 (% de la población con el padecimiento en EUA) (NWHIC)

7.- FIBROMIALGIA  Y/O  FATIGA  CRÓNICA

CLASIFICACIÓN: Padecimiento Autoinmune

VIRUS: Herpes 6 (10) (22) (Estudios en proceso)

PREVALENCIA: FM= 1.36, SFC= 0.18 (% de la población con el padecimiento en EUA) (NIAMS) (NIAID)

8.- ESCLEROSIS  MÚLTIPLE

CLASIFICACIÓN: Padecimiento Autoinmune

VIRUS: Herpes 6 (14) (21) (Estudios en proceso)

PREVALENCIA: 0.14 (% de la población con el padecimiento en EUA) (NIAID)

9.- DEPRESIÓN  CRÓNICA

CLASIFICACIÓN: Padecimiento Psiquiátrico

VIRUS: Borna (17) (Estudios en proceso)

PREVALENCIA: 5.3 (% de la población con el padecimiento en EUA) (NIMH)

10.- BIPOLARIDAD

CLASIFICACIÓN: Padecimiento Psiquiátrico

VIRUS: Borna (17) (Estudios en proceso)

PREVALENCIA: 1.20 (% de la población con el padecimiento en EUA) (NIMH)

11.- ESQUIZOFRENIA

CLASIFICACIÓN: Padecimiento Psiquiátrico

VIRUS: Borna (5) (Estudios en proceso)

PREVALENCIA: 0.81 (% de la población con el padecimiento en EUA) (NIMH)

12.- DIVERSOS  TIPOS  DE  CÁNCER

CLASIFICACIÓN: Padecimiento Crónico Degenerativo

VIRUS: Retrovirus HTLV-1 causal de Leucemia en Adultos y Linfoma (26). Herpes 8 causal de Sarcoma Kaposi’s (24). Papiloma 16 y 18 causales de Cáncer Cervical (25) y de Pecho (28). Epstein Barr causal de

Carcinoma Gástrico (29).

PREVALENCIA: N D

13.- VIH+/SIDA

CLASIFICACIÓN: Padecimiento Infeccioso

VIRUS: VIH

PREVALENCIA: 0.33 (% de la población con el padecimiento en EUA) (NIAID)

14.- HEPATITIS  B  CRÓNICA

CLASIFICACIÓN: Padecimiento Infeccioso

VIRUS: Hepatitis B

PREVALENCIA: 0.55 (% de la población con el padecimiento en EUA) (NWHIC)

15.- HEPATITIS  C  CRÓNICA

CLASIFICACIÓN: Padecimiento Infeccioso

VIRUS: Hepatitis C

PREVALENCIA: 1.47 (% de la población con el padecimiento en EUA) (CDC)

16.- HERPES  GENITAL

CLASIFICACIÓN: Padecimiento de Transmisión Sexual

VIRUS: Herpes Simple 2

PREVALENCIA: 24.6 (% de la población con el padecimiento en EUA) (NIAID)

17.- PAPILOMA  GENITAL

CLASIFICACIÓN: Padecimiento de Transmisión Sexual

VIRUS: Papiloma Humano (más de 40 tipos)

PREVALENCIA: 7.3 (% de la población con el padecimiento en EUA)

Nota: El comentario “Estudios en Proceso” implica que aún no está comprobado que tal virus sea el causante de la Enfermedad.

 

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3.- SUBSTANCIAS  Y  TRATAMIENTOS  NATURALES

 

 

 

Comentarios Generales

De la misma forma que existe una gran variedad de virus, la Naturaleza nos ofrece una extensa variedad de plantas y substancias inmunoestimulantes y antivirales para protegernos de las infecciones.

Es verdad que no hay suficientes estudios científicos que avalen los resultados de estas substancias naturales como antivirales, y que no existen (en nuestro país) regulaciones adecuadas para su elaboración con grado medicinal. Sin embargo, su utilización cotidiana fuera de la medicina formal, es una realidad tanto en nuestro país como en todo el mundo. Este optimismo en las substancias naturales se basa en experiencias anecdóticas y en resultados reales en el combate a las infecciones virales.

Los antivirales naturales seleccionados son principalmente de origen vegetal, aunque incluimos también de origen animal así como algunos hongos. Junto con antivirales incluimos otras substancias (depurativos, hepatoprotectores e inmunoestimulantes) que nos permitirán un enfoque más integral del tratamiento. Las substancias seleccionadas cumplen con tres características: son científicamente bien conocidas; comercialmente accesibles; y suaves desde el punto de vista de su toxicidad.

Es importante señalar que las sustancias orales son el tratamiento central en infecciones agudas, pero en padecimientos crónicos serán sólo parte complementaria del tratamiento de desintoxicación.

 

 

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 Acción Farmacológica

En principio los Inmunoestimulantes nos previenen de las infecciones virales, y los Antivirales matan al virus que ya entró a nuestro cuerpo. Los Antivirales naturales no actúan de la misma forma que los fabricados por el hombre, pues su acción principal no va dirigida a atacar directamente al virus sino a estimular el cuerpo a defenderse. Por esta razón no existe una línea definida que separe la forma real de actuar de los Antivirales y los Inmunoestimulantes naturales. De hecho, dos de las substancias propuestas están incluidas en ambas categorías.

Cuando la infección se localiza en el hígado, o cuando llevamos a nuestro organismo substancias o medicamentos de alta toxicidad, el uso de Hepatoprotectores puede ser la gran diferencia. Estas substancias actúan estimulando la remoción rápida de substancias tóxicas, función primaria del hígado, y al mismo tiempo estimulando la regeneración celular hepática, lo que resulta fundamental en la lucha contra las infecciones de cualquier tipo.

Incluimos también en la lista de substancias consideradas, los Depurativos, cuya función consiste en estimular la limpieza celular de toxinas, particularmente sintéticas, en todos los tejidos del cuerpo. Los Depurativos orales son auxiliares, y forman parte de algunos tratamientos de desintoxicación.

 

 

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 Dosis Normales

Para las sustancias naturales existe por lo general un rango de dosis a utilizar definido algunas veces por estudios y otras por las experiencias del uso común. Para las substancias que utilizaremos, dichas dosis se indican en el Apéndice B. En ninguna de las substancias seleccionadas, la dosis que llamamos “normal” se define o se limita por su toxicidad. De hecho, el rango de dosis normal para estas substancias es al menos 10 veces menor a la dosis que pudiera empezar a causar efectos negativos. En el caso particular de las sustancias Depurativas, Hepatoprotectores, e Inmunoestimulantes, proponemos utilizar la dosis normal, pues es una cantidad que ha demostrado ser suficiente para estos fines.

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 Dosis Propuestas

El caso de los antivirales es diferente, pues son realmente pocos los estudios que avalen la dosis de un antiviral natural contra una infección viral grave. Generalmente las recomendaciones que encontramos son para gripes, herpes simple o infecciones no graves. Tampoco tenemos conocimiento de estudios (publicados) que relacionen la dosis con la efectividad para ningún antiviral natural.

Con el nivel de información técnica con que contamos y tomando en cuenta que los antivirales seleccionados son de baja toxicidad, propondremos (para su estudio) dosis mayores de antivirales que nos permitan enfrentar infecciones graves cuando no exista para el médico una opción fármaco efectiva. En ausencia de información técnica sólida, el criterio para definir dicho tratamiento oral será: experiencias anecdóticas, la gravedad del padecimiento, el nivel de toxicidad de la sustancia, y ante todo el sentido común.

A manera de ejemplo, veamos la Melisa, planta antiviral, de toxicidad muy suave y cuyo uso cotidiano es como tranquilizante, y para infecciones virales leves como Gripes o Herpes Simple. Las dosis generalmente recomendadas en extracto líquido (1:1) van de 1 a 4 ml 3 veces por día. Para esta dosis la planta no tiene efectos secundarios, contraindicaciones o precaución alguna. La dosis en extracto líquido de 4 ml 3 veces al día, ofrece ya un claro nivel de efectividad como antiviral y es aún muy baja desde el punto de vista de su toxicidad. La pregunta que resulta obvia es: ¿por qué no probar dosis mayores en padecimientos virales graves particularmente cuando no existe la opción de antivirales fármaco?

En este ejercicio teórico, estableceremos un criterio de dos niveles de dosis: altas que corresponde al doble de la dosis normal, y muy altas que corresponde al triple de la dosis de referencia, según los padecimientos sean graves o muy graves. Aplicaremos este criterio general salvo donde existan pruebas documentadas. Cabe comentar que los niveles de riesgo con estas dosis propuestas están aún muy lejos de representar un peligro para la salud.

 
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 Listado de Substancias

En el apéndice B se detallan algunas de las características de las plantas y substancias en seguida enlistadas:

DEPURATIVAS: Bardana, Ortiga, Diente de León, Zarzaparrilla (o Cocolmeca). Estas plantas se pueden utilizar de forma individual o todas juntas.

HEPATOPROTECTORAS: Alcachofa, Bupleurum, Cardo Mariano, Regaliz, Schisandra.

INMUNOESTIMULANTES: Ginseng, Shitake, Astrágalo, Echinacea.

ANTIVIRALES: Astrágalo, Echinacea, Hierba de San Juan, Jalea Real, Melisa, Momórdica, Pau D’arco, Phyllanthus, Propóleo, Reishi, Uña de Gato.

 

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Tratamientos de Desintoxicación

La desintoxicación celular es una condición para vencer las infecciones virales crónicas; más aún, es una condición para enfrentar con éxito cualquier padecimiento crónico. En el botón: Tratamientos para Enfermedades Crónicas, se detallan algunos de estos tratamientos.

Salvo excepciones, los antivirales naturales no son suficientes por sí solos para eliminar una infección viral crónica, sino que se utilizan después de, o junto con, un tratamiento de desintoxicación. De hecho cuando se logra una verdadera limpieza celular, el sistema de defensa queda tan fortalecido como para vencer la infección sin necesidad de antivirales.

Lo anterior se basa en que la infección se convierte en crónica sólo si nuestras defensas están débiles y que dicho debilitamiento se debe principalmente a una contaminación generalizada que compromete a nuestras defensas. Esta teoría no tiene bases científicas contundentes y puede ser discutible, pero lo que es un hecho son los excelentes resultados que se obtienen con la desintoxicación, no solamente en infecciones crónicas sino en cualquier padecimiento de tipo crónico.

 

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Causas de las Infecciones y su Gravedad

La etapa aguda es la forma natural como el cuerpo enfrenta la invasión de algún virus. Si nuestras defensas están sanas, no importa de qué virus se trate, la infección durará poco tiempo y los daños serán mínimos. Por otra parte en la medida que las defensas estén deprimidas, aumentarán los daños de la etapa aguda y la facilidad para adquirir una infección crónica que muchas veces permanecerá de por vida. La pregunta es entonces: ¿qué causa que nuestras defensas se depriman y cómo evitarlo? Los causales más comunes son: Genética, medio ambiente  (contaminación interior), exposición al virus, y estado emocional.

La genética sí tiene un efecto en cuanto a la predisposición de algunas enfermedades crónicas sobre otras, pero la causa por lo que adquirimos o no una infección crónica, depende únicamente de la fortaleza de nuestras defensas.

En “medio ambiente” nos referimos a la cantidad de químicos sintéticos que llevemos al interior de nuestro cuerpo, causal principal del abatimiento de nuestras defensas. La forma más común como introducimos a nuestro cuerpo una gran variedad de dichos químicos, es a través de los alimentos. Las dosis diarias en estos casos son pequeñas y las substancias no son tóxicas en el corto plazo, pero la intoxicación celular se dará inevitablemente en el largo plazo. En ocasiones también sucede que por el lugar donde vivimos o trabajamos estamos expuestos a alguna substancia química en particular la cual llevamos a nuestro cuerpo en grandes cantidades lo que causa el debilitamiento de las defensas y la consecuente aparición de padecimientos crónicos. Probablemente en el tema de la alimentación es donde más podemos hacer por nosotros mismos para subir nuestras defensas, pues con la alimentación moderna típica, no sólo inundamos nuestro cuerpo de toxinas sintéticas, sino que no le damos los nutrientes que necesita para funcionar bien. Por su importancia en las infecciones virales, más adelante retomaremos el tema.

La exposición a los virus no es en sí mismo lo que nos debiera preocupar, pues esto es algo que generalmente no podemos evitar.  Nuestro interés deberá estar en mantener un sistema de defensa sano para que dichas infecciones no nos dañen. Tener un sistema de defensa fuerte no es sólo un buen deseo, sino que es el resultado de acciones cotidianas para vivir lo más sano posible, cuidando que el aire que respiramos esté limpio y que nuestros alimentos sean realmente naturales, limpios de cualquier químico sintético.

El estado de ánimo tiene una conexión directa al sistema de defensa. Es una realidad que las infecciones crónicas aparecen cuando la persona pasa por un estado de estrés, angustia, tristeza, o cualquier otro estado de ánimo negativo. Lo contrario es igualmente cierto, el optimismo, la alegría y cualquier actitud positiva hacen a nuestras defensas invencibles. Todo lo que hagamos en nuestra vida por llenarla de sentimientos y emociones positivas, lo hacemos también por nuestra salud física.

 

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4.- TRATAMIENTO  EN  ETAPA  AGUDA

 

 

 

Comentarios Generales

La actitud que tomemos ante las infecciones virales nos puede ayudar a evitar problemas futuros para nuestra salud como daños permanentes o padecimientos crónicos. Es frecuente que aceptemos la infección como inevitable y concentremos nuestro esfuerzo en aliviar los síntomas, en vez de rechazar la idea de enfermarnos y concentrar nuestra atención en combatir el virus. Por lo general no sabremos siquiera qué virus tenemos ni cómo eliminarlo, pero nuestro cuerpo sí lo sabe. Lo que a nosotros nos corresponde hacer, es estimular nuestras defensas, pues un sistema de defensa fuerte puede vencer cualquier virus no importa cuál sea o que tan avanzada esté la infección.

Cuando no estamos enfermos, una alimentación natural nos ayudará a mantenernos sanos. Cuando ya adquirimos un virus, y el padecimiento está aún en etapa aguda, el uso oportuno de antivirales y/o inmunoestimulantes nos ayudará a reducir el tiempo y la gravedad de la infección.

A pesar de que existen suficientes estudios para establecer la acción farmacológica de inmunoestimulantes y antivirales naturales, su uso común se limita a infecciones virales no graves. Por esta razón cuando definimos dosis de antivirales para infecciones graves y muy graves, son propuestas para ser estudiadas pues no se cuenta con estudios ni experiencias anecdóticas que avalen los resultados.

Proponemos utilizar solamente tres tratamientos con antivirales, en función a la gravedad potencial del padecimiento: ya sea leve, grave o muy grave. En el apéndice A se dan algunos criterios para estimar dicho nivel de gravedad. Lo que varía entre los tratamientos es únicamente la dosis, pues la hierba o sustancia se seleccionará libremente del listado incluido en el Apéndice B. Este criterio  de no ver el virus sino la gravedad del padecimiento se basa en que los antivirales naturales son de muy amplio espectro y además a que no existen estudios que nos digan cuál antiviral es mejor para tal virus.

 

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Alimentación e Inmunoestimulantes

Algunas personas por su condición de trabajo o por diversas razones, se encuentran continuamente en riesgo de ser contagiados por alguna infección viral. Para ellos resulta particularmente importante mantener siempre las defensas altas a través de una buena alimentación y de Inmunoestimulantes.

En cuanto a la alimentación, proponemos una dieta natural que incluya cualquier producto natural como frutas, verduras, semillas, pescado, al mismo tiempo que reduzcamos a un mínimo los productos procesados: enlatados, empaquetados, embolsados, embotellados, etc. También recomendamos sustituir los refinados como azúcar, sal, aceite, harina, por los no refinados. Recomendamos un mínimo de leche, carne roja y aves debido al riesgo de comernos los antibióticos, esteroides y demás sustancias sintéticas que se les da a los animales por razones de productividad.

Una alimentación 100% natural sería suficiente para protegernos de cualquier virus, pero bien sabemos que en la vida moderna no es posible lograr esto, ni mucho menos. Por esto, recomendamos suplir en parte esta deficiencia en la alimentación a través de inmunoestimulantes naturales. De las sustancias herbolarias que incluimos, sugerimos tomar una a la vez por un período de uno a dos meses, después del cual se intercambia por otra durante un período similar y así continuar de forma indefinida. La dosis de mantenimiento propuesta es: Echinacea, extracto líquido 40 gotas 2 veces al día; Shitake, extracto líquido 30 gotas 2 veces al día; Astrágalo, extracto líquido 60 gotas 2 veces al día; Ginseng, extracto líquido 30 gotas 2 veces al día. Otra buena opción de inmunoestimulantes nos la ofrecen los productos de la abeja tomando uno de ellos a la vez durante 2 a 3 meses en las siguientes dosis: Propóleo, tintura 1 cucharadita 1 vez al día; Polen, 2 cucharadas soperas como primer alimento del día; Jalea Real, 1 gramo bajo la lengua como primer alimento del día. Si se desea aumentar la protección, recomendamos tomar más de una de estas substancias a la vez.

 

Nota: A menos que se indique en forma diferente, el extracto líquido considerado es de una concentración estándar de (1:1), y 1 cucharadita equivale a 3 ml.

 

 

 

Infección Viral No Identificada

Es frecuente que los síntomas indiquen que tenemos una infección de tipo viral, pero que el médico no pueda identificar el padecimiento. Lo más probable en estos casos es que se trate de una simple gripe, pero también podría tratarse de una infección seria que inicia con síntomas similares a un padecimiento leve y que puede causar daños severos a nuestro organismo. Por esta razón, no conviene correr riesgos innecesarios sino actuar ante cualquier infección viral no identificada aunque parezca un simple resfriado. Sugerimos en estos casos tomar dos antivirales en dosis normales (ver apéndice B) mientras duren los síntomas, por ejemplo: Melisa, extracto líquido 1 cucharadita 3 veces al día, más Propóleo, tintura 1 cucharadita 3 veces al día.

 

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Infección Viral Grave (Propuesta de Estudio)

Podemos clasificar (arbitrariamente) la infección como grave cuando tiene posibilidades de dejar daños permanentes o de convertirse en crónica, pero cuyo índice de mortandad no es alto. Ponemos como ejemplo: Encefalitis, Meningitis, Rinitis, Carditis, o Hepatitis causados por cualquier virus. Sugerimos como tratamiento en estos casos: dos antivirales simultáneos en su dosis alta durante todo el tiempo que duren los síntomas.

Las dosis “altas” propuestas (lo doble de la dosis normal), son: Melisa, extracto líquido 2 cucharaditas 3 veces al día; Hierba de San Juan, extracto líquido 2 cucharaditas  3 veces al día; Echinacea, extracto líquido 2 cucharaditas 3 veces al día; Pau D’arco, extracto líquido 1 cucharadita 2 veces al día; Propóleo, tintura 2 cucharaditas 3 veces al día; Phyllanthus, extracto líquido 2 cucharaditas 3 veces al día; Reishi, en polvo 1.3 gramos 3 veces al día; Uña de Gato, Tintura, 2 cucharaditas 2 veces al día; Momórdica, extracto seco estandarizado 1 gramo 3 veces al día (máximo 3 semanas); Astrágalo, extracto líquido 2 cucharaditas 3 veces al día; Jalea Real, sublingual 3 gramos 3 veces al día durante 4 días, continuando con el otro antiviral hasta la desaparición de los síntomas.

En el caso particular de la Hepatitis adicionar a los antivirales un hepatoprotector como: Cardo Mariano, extracto líquido 1 cucharadita 3 veces al día, o Schisandra, extracto líquido 1 cucharadita 3 veces al día. Continuar con el Hepatoprotector durante al menos un mes después de la desaparición de los síntomas. Por su acción hepatoprotectora, el Phyllanthus es una buena opción de antiviral. El Propóleo para estos casos se recomienda sólido.

 

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Infección Viral Muy Grave (Propuesta de Estudio)

Cuando el riesgo de muerte por una infección viral es alto o inminente, el peligro de que una dosis muy alta del antiviral natural traiga algunos efectos secundarios, deja de ser importante. En ocasiones el tipo de virus hace al padecimiento altamente peligroso, como pudiera ser en algunas infecciones virales hemorrágicas, o en la etapa aguda del VIH. En otros casos la debilidad del sistema de defensa del paciente es lo que pone en riesgo su vida y no tanto el tipo de virus. En cualquier caso el tratamiento que sugerimos en situaciones críticas es: tomar 3 antivirales en dosis muy altas durante el tiempo que dure la infección.

Estas dosis “muy altas” propuestas (lo triple de las normales), son: Melisa, extracto líquido 3 cucharaditas 3 veces al día; Hierba de San Juan, extracto líquido 3 cucharaditas  3 veces al día; Echinacea, extracto líquido 3 cucharaditas 3 veces al día; Pau D’arco, extracto líquido 1.5 cucharaditas 3 veces al día; Propóleo, tintura 3 cucharaditas 3 veces al día; Phyllanthus, extracto líquido 3 cucharaditas 3 veces al día; Reishi, en polvo 2 gramos 3 veces al día; Uña de Gato, Tintura, 3 cucharaditas 2 veces al día; Momórdica, extracto seco estandarizado 1.5 gramos 3 veces al día (máximo 3 semanas); Astrágalo, extracto líquido 3 cucharaditas 3 veces al día; Jalea Real, sublingual 6 gramos 3 veces al día durante 3 días, continuando con los otros antivirales hasta la desaparición de los síntomas.

 

 

 

Sospecha de Contagio (Propuesta de Estudio)

Cuando tenemos fundadas sospechas de haber sido contagiados de alguna infección viral grave o muy grave, no debemos esperar los primeros síntomas sin hacer nada, sino recomendamos actuar de inmediato aprovechando los días del período de incubación para iniciar el tratamiento arriba descrito. Si los síntomas no aparecen en las tres primeras semanas, podemos reducir la dosis a los niveles normales y continuar durante tres semanas más.

 

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5.- ETAPA  CRÓNICA – TRATAMIENTO  GENERAL

 

 

 

Comentarios Generales

Mientras que la etapa aguda dura días o cuando mucho semanas, la etapa crónica es muchas veces para toda la vida. El momento para prevenir la instalación de una infección crónica es durante la etapa aguda, pero si no lo hicimos y ya nos diagnosticaron una infección viral crónica, lo primero que debemos hacer es no creer a quien nos diga que es incurable, mentalizarnos a luchar, y prepararnos para el contraataque.

Generalmente un antiviral, por sí solo, no nos curará de una infección crónica, pues antes tenemos que corregir la causa por la cual nuestro cuerpo permitió la instalación del virus, y esa causa es un sistema de defensa debilitado de manera crónica o permanente. Por esta razón el tratamiento para una infección aguda no funciona para una etapa crónica.

Si vemos a la infección en términos bélicos, el enemigo le ganó a nuestro cuerpo la primera batalla, entró a nuestro territorio, se instaló en una región o tejido donde se encuentra apertrechado de tal forma que nuestras defensas no lo pueden sacar. En estos casos debemos aceptar que tenemos un sistema de defensa comprometido y debilitado, pues no importa de qué virus se trate, un sistema de defensa sano no permitiría la instalación de una infección crónica. Es necesario pues, enfocar nuestra estrategia de contraataque en reagrupar, estimular y reforzar nuestro sistema de defensa.

 

 

 

 Desintoxicación Celular, Tratamiento Central.

Existen diversas causas, físicas y emocionales, que provocan un debilitamiento en nuestras defensas, pero sin duda la más frecuente, y muy propia de la vida moderna, es el exceso de toxinas sintéticas (fabricadas por el hombre) acumuladas en todos los tejidos del cuerpo. Estas toxinas son desconocidas para nuestro cuerpo, pues al ser de reciente creación, no se encuentran en la memoria genética y por lo mismo nuestro sistema de defensa las ve como substancias extrañas o enemigas que hay que sacar del cuerpo. Esta tarea distrae, compromete y reduce la capacidad de nuestras defensas. En realidad no es que tengamos un sistema de defensa débil, sino que está librando dos batallas al mismo tiempo: la de limpiar los tejidos de toxinas y la de combatir la infección. Estas toxinas o substancias químicas que no existen en la naturaleza, las llevamos a nuestro torrente sanguíneo y luego a todos nuestros tejidos, principalmente a través de los aditivos que forman parte de los alimentos procesados, aunque también de muchas otras maneras que son parte de nuestra vida moderna.

El sustento de esta teoría lo ofrece el incremento tan claro que se observa en las defensas, en quienes se someten a una limpieza celular. En la medida que retiramos de nuestros tejidos las substancias extrañas, nuestras defensas quedan más libres para concentrarse en la infección crónica. En el botón de esta página llamado Tratamientos Para Enfermedades Crónicas, se detallan diversas técnicas para facilitarle a nuestro cuerpo a deshacerse de este tipo de toxinas. La primer y más antigua de las técnicas es el Ayuno Terapéutico, que en esencia se trata simplemente de no comer por algunos días. Otra manera de limpiar es a través de la Dietoterapia que consiste en llevar a nuestro cuerpo pocas toxinas y muchos nutrientes, particularmente enzimas, junto con algunas ayudas para el órgano más atareado en esta labor: el hígado. También se detalla el Tratamiento con Veneno de Abeja, una técnica poco convencional, pero muy efectiva, que se piensa ayuda en la remoción de toxinas al incrementar la microcirculación de manera considerable.

En la etapa aguda no funciona la desintoxicación celular pues este tratamiento toma meses mientras que la etapa aguda se desarrolla en días o semanas. Por esta razón elevamos las defensas de forma rápida con inmunoestimulantes y/o antivirales. Por otra parte elevar las defensas con estas substancias sí es una ayuda adicional al tratamiento central de desintoxicación.

 

 

 

Diseño General de Tratamientos

Los ejemplos de padecimientos crónicos que seleccionamos para detallar su tratamiento, son sólo algunos de un listado que crece día con día.

El padecimiento crónico existe porque el sistema de defensa está debilitado o comprometido con otras tareas. Hay dos razones comunes para que esté debilitado y dos razones típicas para que esté comprometido a hacer otras tareas descuidando con esto la función de protegernos contra la infección. Si logramos eliminar o reducir estas cuatro causas, nuestro cuerpo estará en situación de curarse a sí mismo.

1.-

Hemos mencionado a la desintoxicación como el tratamiento central, pues pensamos que la acumulación, a través de los años, de químicos sintéticos a todo lo extenso de nuestro organismo, compromete a una parte importante de nuestras defensas a la tarea de sacar del cuerpo dichas toxinas pues una acumulación excesiva es mortal. El Ayuno, La Dietoterapia y el TVA, son tratamientos que facilitan a nuestro cuerpo su tarea de limpieza. Desde luego queda incluido en el tratamiento suspender la entrada a nuestro cuerpo de más sintéticos.

2.-

Pero no sólo los sintéticos hacen trabajar a nuestro cuerpo. Un exceso de alimentación que no es útil para nuestro cuerpo, como grasas y proteínas animales, como aceites, harinas, azúcar y sal refinadas, hacen que el cuerpo gaste grandes cantidades de energía para desecharlos. Esta energía se resta a nuestras defensas (6) (7). Una alimentación adecuada en cantidad y contenido es importante para nuestras defensas. En este punto y el anterior, nuestras defensas pueden estar fuertes, pero están comprometidas a realizar otras tareas, mermando nuestra capacidad de defendernos de las infecciones.

3.-

Lo que el cuerpo necesita para tener un sistema de defensa sano (además de aire, agua y sol), son los nutrientes tales como: enzimas, aminoácidos, minerales, antioxidantes, vitaminas, etc., substancias todas que se encuentran en las frutas y las verduras.

4.-

Otro aspecto que influye tanto como el anterior en la fortaleza de nuestras defensas, es el aspecto afectivo, emocional, espiritual. El estrés, los miedos, las preocupaciones, los enojos, las tristezas, son emociones que disminuirán inevitablemente nuestras defensas. De la misma forma, emociones y actitudes como alegría, confianza, fe, optimismo, amor, y tranquilidad, no sólo llevan salud a nuestras defensas, sino que las pueden volver invencibles.

Adicionalmente a restituir la capacidad de nuestras defensas para enfrentar la enfermedad, el tratamiento contra las infecciones crónicas también incluye la utilización de substancias orales que coadyuven en esta tarea. Las substancias orales (hepatoprotectores, depurativos, inmunoestimulantes y antivirales) no son el tratamiento central en los padecimientos crónicos, pero bien utilizados pueden hacer la diferencia. 

Aunque la causa original para que la infección crónica se haya instalado es la misma, no podemos tratar a todos los padecimientos por igual, pues los virus son diferentes; por ejemplo, el tratamiento será diferente para una Hepatitis C que para una Tipo B, pues la gravedad y la persistencia en un caso son mayores que en el otro. Las propuestas de estudio particulares que presentamos para cada caso, no pretenden ser el mejor tratamiento a seguir, sino son ejemplo de opciones razonables, que no se han estudiado científicamente, y con los cuales buscamos enfatizar la idea que la medicina natural ofrece tantas opciones y caminos a intentar como grande sea nuestra creatividad.

 

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6.- ETAPA  CRÓNICA: TRATAMIENTOS  PARTICULARES

 

 

 

HEPATITIS  B  CRÓNICA

 

Datos del Padecimiento

ESTADÍSTICAS: Un millón de personas mueren al año por esta causa. A nivel mundial es la causa de muerte numero 10. Los porcentajes de contagios que se convierten en padecimiento crónico varían desde un 10 % en adultos hasta un 90% en niños pequeños. En partos con madres infectadas el niño se vacuna antes de las 12 horas de nacido con 98% de posibilidades de no ser contagiado. Una de cada 4 personas con esta enfermedad crónica desarrolla carcinoma hepático. Las posibilidades de sobrevivir a este tipo de cáncer son menores al 5%. Cerca del 80% de los casos de cáncer hepático, son en personas que padecen Hepatitis B crónica.

CARACTERÍSTICAS DE LA INFECCIÖN: La hepatitis B se transmite a través de la sangre y lo que hace a este virus particularmente contagioso es que puede permanecer “vivo” fuera del cuerpo durante 7 días. Durante la etapa aguda la mayor parte de los pacientes sí muestran síntomas (ojos y piel amarillos, nausea, fiebre, orina obscura, comezón en la piel), por lo que se recomienda en estos casos hacerse un análisis de sangre para confirmar el tipo de virus y su evolución. Esto nos da la oportunidad de actuar reforzando las defensas para evitar que el padecimiento se convierta en crónico. Por otra parte identificar el virus en la etapa aguda es importante pues la etapa crónica generalmente es asintomática, y cuando después de años aparecen los primeros síntomas generalmente ya es por un cáncer o cirrosis. Se establece como crónica, cuando han pasado más de 6 meses de la aparición de los primeros síntomas y el virus está aún presente. En su etapa crónica la Hepatitis B se considera incurable, pero se puede mantener el virus bajo control con un cuidado médico cercano.

ANÁLISIS CLÍNICOS: Este padecimiento se puede detectar fácilmente con una prueba de sangre. Dicha prueba se sugiere a personas de origen Asiático, a quienes hayan tenido Hepatitis y ya estén aparentemente curadas, así como a quienes viven con un paciente con hepatitis B crónica. Con relación a los análisis de laboratorio, la prueba HBsAg nos dice si tenemos hepatitis crónica, la HBsAb nos indica que tuvimos un contagio pero lo superamos y ya somos inmunes. La ALT, que detecta la inflamación hepática se recomienda cada 6 meses en pacientes crónicos.

TRATAMIENTO FÁRMACO: Existe vacuna para prevenir la Hepatitis B. No existe tratamiento médico para enfrentar la etapa aguda. Durante la etapa crónica, se proporciona un tratamiento con antivirales fármaco que aunque no elimina la infección, sí mantiene controlado al virus durante algún tiempo. Este tratamiento se recomienda cuando la prueba de ALT da valores mayores a 1.5 o 2 veces el normal. Los medicamentos autorizados son: Lamibudine, Adefovir e Interferón alfa 2-b.

 

Tratamiento Natural

Al igual que en casi todas las enfermedades crónicas, no existe un medicamento oral natural (o fármaco), que elimine esta infección. En nuestra propuesta de estudio, planteamos dos tratamientos con diferente alcance, uno relativamente sencillo de seguir en el cual buscamos mantener la infección controlada llevando una alimentación muy sana y con el apoyo de hepatoprotectores naturales vía oral. Este tratamiento propuesto es similar a diversos tratamientos que actualmente se utilizan, principalmente en los países asiáticos (8). Proponemos también un segundo tratamiento, más radical (en el sentido de ir a la raíz del problema), en el cual buscamos eliminar el virus de forma definitiva teniendo como tratamiento central la desintoxicación celular, así como un tratamiento auxiliar de hepatoprotectores y antivirales orales.

 

a.-  Para controlar el padecimiento  (Propuesta de Estudio).

Aún en el caso que no podamos eliminar la enfermedad de forma definitiva, sí es posible mantener al virus bajo control y llevar una vida normal. Para mantener nuestro hígado sano proponemos implementar de manera permanente algunas acciones:

1.- Reducir el trabajo de este tan atareado órgano y al mismo tiempo subir nuestras defensas, cuidando de llevar a nuestro organismo la menor cantidad de toxinas sintéticas que podamos. Para  lograr esto proponemos reducir al máximo los alimentos procesados, evitar los fármacos que no sean absolutamente indispensables, y desde luego eliminando el alcohol, cigarro y cualquier droga. También es recomendable reducir de nuestra dieta las proteínas y grasas animales, no solamente por las toxinas artificiales que contienen, como parte de su proceso, sino porque hacemos trabajar a nuestro hígado de manera innecesaria. Entre más vegetariana y natural sea nuestra dieta, nuestro hígado descansará más.

2.- Nutrir las células hepáticas con todas las substancias naturales que necesitan para su sano crecimiento y reproducción. Una buena dieta natural, mayoritariamente vegetal, nos proporciona todo lo que el hígado necesita. Incluir al menos un vaso de jugo de frutas o verduras frescas al día. Tomando en cuenta la dificultad de adoptar dicha dieta en la vida moderna, proponemos como complemento alimenticio: 2 cucharadas de polen y una de miel como primer alimento en la mañana. El polen es probablemente el alimento más completo (y fácil de asimilar) de la Naturaleza y suplirá cualquier posible deficiencia en nuestra alimentación.

3.- Tomar 6 días por semana un Hepatoprotector. Sugerimos 6 meses continuos de Cardo Mariano (Extracto líquido 1 cucharadita 3 veces al día), y 6 meses continuos de Schisandra (extracto líquido 1 cucharadita 3  veces al día), y regresar al primero. Otras opciones podrían ser: Alcachofa, Bupleurum, Propóleo, y Reishi.

4.- La última recomendación es hacernos con la frecuencia que el médico nos señale, la prueba de sangre que nos indica el estado de salud del hígado.

 

b.- Para eliminar el padecimiento  (Propuesta de Estudio).

Salvo excepciones, una enfermedad crónica como la Hepatitis B, no se cura sólo con medicinas, sean estas naturales o artificiales, pues el origen del problema no es el virus, sino la poca eficacia de nuestras defensas para combatirlo. A pesar de las expectativas de cura tan poco favorables de este padecimiento, podemos pensar  y diseñar un tratamiento que corrija la causa original del padecimiento y que al mismo tiempo estimule al hígado a eliminar la infección. Por la gravedad del padecimiento definimos de manera arbitraria la duración del tratamiento como de uno a dos años, aunque podría seguirse de manera indefinida hasta lograr la curación. La intoxicación de nuestro cuerpo, origen del problema, es una tarea que nos ha tomado toda una vida, y muchas veces su limpieza no se logra en un año.

AYUNO, UN BUEN INICIO. La mejor manera de iniciar una verdadera limpieza celular es con un ayuno (ver botón: Tratamientos para Enfermedades Crónicas). Proponemos su duración de una semana tomando en cuenta que para este período no se requiere de precauciones especiales. En estos pocos días del mejor tratamiento de desintoxicación, lograremos sacar de nuestro cuerpo una gran cantidad de impurezas, y nos servirá como base para continuar un tratamiento más prolongado. Cabe mencionar que el ayuno, llevado en un programa ascendente de tiempo y guiado por profesionales de la salud, ha demostrado ser una excelente opción para curar por sí solo padecimientos hepáticos crónicos de todo tipo. En nuestra propuesta será sólo un buen inicio.

DIETOTERAPIA. Inmediatamente después de la semana de ayuno, iniciamos el tratamiento de Dietoterapia por un tiempo indefinido pero no menor a un año, período durante el cual sacaremos las impurezas más profundas al tiempo que nutrimos de manera especial nuestro cuerpo. La gran cantidad de enzimas y micro nutrientes que nuestro cuerpo recibe con esta dieta (3 litros de jugos frescos de frutas y verduras al día), ayudará a nuestras células a respirar, nutrirse, eliminar los desechos y a reproducirse sanamente (ver botón: Tratamientos para Enfermedades Crónicas). Además de los jugos se incluye una dieta sólida vegetariana libre. Esta terapia se complementa con dos enemas de café al día, importantes para ayudar a sacar las toxinas acumuladas en el hígado.

 HEPATOPROTECTORES. Adicional a la dieta de desintoxicación, el tratamiento (propuesta de estudio) incluye tomar dos hepatoprotectores simultáneamente: Schisandra, extracto líquido 3 ml 3 veces al día y Cardo mariano, extracto líquido 3 ml 3 veces al día. Tomar ambos tres meses seguidos con uno de descanso, pero desfasándolos de tal forma que siempre estemos tomando al menos uno.

ANTIVIRALES. En cuanto a los antivirales proponemos tomar tres de forma no simultánea durante 10 días cada uno. Hacer esto cada 6 meses iniciando 6 meses después de comenzar la dieta (treinta días de antivirales cada 6 meses).  Seleccionar tres entre los siguientes antivirales y dosis: Phyllanthus, extracto líquido, 2 cucharaditas 3 veces al día; Hierba de San Juan, extracto líquido, 3 cucharaditas tres veces al día; Propóleo, cápsulas 3 gramos 3 veces al día; Reishi, cápsulas, 1.5 gramos 3 veces al día; Astrágalo, extracto líquido, 3 cucharaditas 3 veces al día; Melisa; extracto líquido, 3 cucharaditas 3 veces al día.

DURACIÓN. El tratamiento propuesto (para su estudio) puede seguirse indefinidamente hasta eliminar el virus, pero no deberá ser menor a un año. Posteriormente a este tratamiento, independientemente de si se logró eliminar el virus o no, es importante continuar con las medidas propuestas en el punto anterior para mantener el padecimiento bajo control.

 

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HEPATITIS  C  CRÓNICA

 

Datos del Padecimiento

ESTADÍSTICAS: Se estima que más de 150 millones de personas padecen Hepatitis C crónica, la mayor parte de ellos no lo sabe. Del 60 al 70% de los contagiados no presentan síntomas en su etapa aguda, y del  55 a 85% de los contagios terminan en etapa crónica. De los enfermos crónicos, la tercera parte desarrollará cirrosis antes de 20 años y otra tercera parte la desarrollará antes de treinta años. El riesgo de transmisión en nacimientos por madres con el virus, es del 4%.

CARACTERÍSTICAS DE LA INFECCIÓN: La infección se transmite a través de la sangre, pudiendo vivir el virus de 1 a 4 días fuera del cuerpo. No existe vacuna para la Hepatitis C. Este padecimiento es difícil identificar por sus síntomas no sólo en su etapa aguda, sino en su etapa crónica. La mayor parte de las veces la persona detecta la enfermedad hasta que aparecen síntomas de cirrosis. Por esta razón se recomienda el análisis de sangre ante la menor sospecha de contagio. Se llama etapa crónica cundo ya han pasado 6 meses del contagio y persiste la infección. La gravedad de la etapa crónica se mide del 1 al 6 según el daño al hígado, donde el número 6 es Cirrosis. Este es un buen ejemplo de por qué debemos tomar oportunamente algún inmunoestimulantes al sentir el primer síntoma de un posible virus, aún cuando no tengamos la menor idea de que padecimiento se trate.

ANÁLISIS CLÍNICOS: La Hepatitis C se detecta  fácilmente con análisis de sangre desde 1 a 3 semanas posteriores al contagio. En la etapa crónica se recomiendan pruebas periódicas de ALT (inflamación hepática) para conocer la evolución del padecimiento. Se recomienda realizar examen de sangre en los siguientes casos: drogadictos, transfusiones antes de 1987, problemas hepáticos no diagnosticados, hemodiálisis.

TRATAMIENTO MÉDICO: A diferencia de la gran mayoría de los padecimientos crónicos donde el uso de los medicamentos no es suficiente para erradicarlos, la hepatitis C crónica sí es curable en un porcentaje considerable de casos. La medicina fármaco ofrece antivirales que eliminan la enfermedad con un porcentaje de éxito que va del 40% al 80% según sea el genotipo del virus. Cuando se detecta el virus en la etapa aguda (lo cual es difícil), los resultados son aún mejores.

A pesar de la eficacia del tratamiento médico, hay todavía más de 100 millones de personas que no tienen esta opción ya sea porque la utilizaron y no les funcionó, porque no pueden tolerar su toxicidad, o simplemente por razones económicas. Para estas personas es importante contar con una opción natural. 

 

 Tratamiento Natural

En la actualidad los tratamientos con hepatoprotectores y/o antivirales naturales contra este padecimiento son de uso común particularmente el los países Asiáticos. Algunas de las substancias más utilizadas son: Bupleurum, Regaliz, Astrágalo, Cardo Mariano, Hierba de San Juan, Phyllanthus, Reishi, Schisandra (9). Hemos visto curaciones individuales con Cardo Mariano en menos de un año, al igual que sabemos de tratamientos de 18 meses con Schisandra donde se obtuvieron muy buenos resultados.

 

Tratamiento Oral (Propuesta de Estudio)

Tomando como base los tratamientos existentes que han tenido éxito, proponemos un tratamiento oral de 18 meses de duración, consistente en hepatoprotectores, antivirales y alimentación:

HEPATOPROTECTORES. Polen, 2 cucharadas (en un poco de agua con miel) como primer alimento cada día, 6 días por semana, durante los 18 meses. Con esto aseguramos la correcta nutrición de lascélulas hepáticas. Además, tomar durante todo el tratamiento dos hepatoprotectores de manera simultánea administrándolos por cuatro meses seguidos con uno de descanso pero desfasando su inicio de manera que los descansos no coincidan. Las substancias propuestas y sus dosis son: Cardo Mariano, extracto líquido, 1 cucharadita (3 ml) 3 veces al día; Shisandra, extracto líquido, 1 cucharadita (3 ml) 3 veces al día. 

ANTIVIRALES: Proponemos la administración de tres antivirales tomando uno a la vez por períodos de 3 meses seguidos. A los 9 meses se repiten los mismos antivirales en igual orden. Los antivirales seleccionados y sus dosis (normales) son: Astrágalo, extracto líquido, 1 cucharadita (3 ml) 3 veces al día; Phyllanthus, extracto líquido, 1 cucharadita (3ml) 2 veces al día; Hierba de San Juan, extracto líquido, 1 cucharadita (3 ml) 3 veces al día.

ALIMENTACIÓN: Una alimentación sana y baja en proteínas y grasas animales, es clave para el éxito del tratamiento. Por dieta sana entendemos una alimentación con un mínimo de alimentos procesados y refinados, y muy alta en gramíneas, frutas y verduras. Por otra parte entre menos productos animales se consuman, tanto más descansará nuestro hígado. Importante también resulta no tomar ningún medicamento fármaco que no sea verdaderamente indispensable.

 

 Tratamiento Integral  (Propuesta de Estudio)

El mismo tratamiento propuesto para eliminar el virus de la Hepatitis B, resultaría más efectivo aún para la hepatitis C, pues este último virus es menos persistente. Para casi cualquier enfermedad crónica, el tratamiento central de desintoxicación celular será siempre lo más efectivo pues corrige la raíz de problema. Por otra parte, el tratamiento oral tiene altas posibilidades de éxito y es considerablemente más fácil de seguir, de manera que el tratamiento integral podría quedar como segunda opción.

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FIBROMIALGIA

 Datos del Padecimiento

ESTADÍSTICAS: Se estima que la Fibromialgia y la Fatiga Crónica afectan del 3 al 5% de la población mundial, en mayor proporción en los países más desarrollados. En cuanto a la relación con el sexo de los pacientes, la proporción mujer/hombre es de aproximadamente tres a uno. Las personas que logran recuperase completamente del padecimiento es de aproximadamente el 5%.

CARACTERÍSTICAS DE LA INFECCIÓN: La Fibromialgia es un padecimiento de tipo crónico, generalmente no progresivo e incurable. Existen varias enfermedades con síntomas similares que probablemente sean en sí la misma pero con diferentes manifestaciones según la respuesta de cada organismo. Las más conocidas son: Encefalomielitis Miálgica, Síndrome de Fatiga Crónica, Fibromialgia y Síndrome de la Guerra del Golfo. Los síntomas generales son: Fatiga crónica, dolor muscular, dolor articular, dolor de cabeza, depresión, disturbio del sueño, ansiedad, confusión, inflamación intestinal. Se le denomina Fibromialgia cuando en lo particular el paciente tiene 11 de 18 puntos predeterminados sensibles al tacto. Para fines prácticos llamaremos Fibromialgia a todos los padecimientos con estos síntomas, pues pensamos que el origen (y el tratamiento) es el mismo para todos.

La intensidad de los síntomas puede ir desde ligera hasta incapacitante y su instalación puede ser repentina o muy lenta. Como en otras enfermedades crónicas, es común que la instalación de este padecimiento coincida con un trauma físico o emocional, pues en estas circunstancias el sistema de defensa se debilita. En un alto porcentaje de pacientes con Fibromialgia, las defensas, particularmente varios tipos de linfocitos, muestran un conteo inferior al normal.

Con frecuencia, este padecimiento aparece junto con otros padecimientos e infecciones crónicas causadas por virus o por un tipo de bacteria llamada micoplasma. Ejemplo: Artritis Reumatoide, Esclerosis Múltiple, Esclerosis Lateral, Esclerodermia, Lupus Eritomatoso Sistémico, Hepatitis C, VIH. Es también común que surja la enfermedad después de infecciones agudas provocadas por virus y bacterias tales como: la enfermedad de Lyme, Clamidia pneumoniae, Parvovirus B19, Epstein Barr, CMV, etc.

ANALISIS: No existen aún pruebas estándar de laboratorio específicas para detectar este padecimiento. Sin embargo, si hay un gran número de estudios que se pueden hacer como apoyo a su diagnóstico.

TRATAMIENTO MÉDICO: Son muchos los tratamientos para aliviar los síntomas: dolor, depresión, angustia, falta de sueño, etc., aunque casi ninguno que busque eliminar el padecimiento.

 

Causa del Padecimiento

Aunque no hay certeza de qué causa el padecimiento, una gran parte de las teorías favorecen la hipótesis de que se trata de una infección viral crónica localizada en el encéfalo. Gracias a las nuevas herramientas de laboratorio, día con día crecen las evidencias que ubican en la sangre de los pacientes de Fibromialgia, diversos virus en cantidades muy superiores al de las personas sanas. De todos estos virus sobresalen los hérpicos, particularmente el herpes 6 (10).

Otra teoría se inclina a pensar que estos virus son sólo oportunistas que aprovechan un sistema inmune debilitado para instalarse en alguna parte donde se sienten protegidos, pero que la infección principal es causada por uno o varios tipos de micoplasmas (bacterias de tamaño muy pequeño) (11). Estos microorganismos se han encontrado en cantidades anormalmente altas en pacientes de prácticamente todas las enfermedades crónicas encefálicas, pero en cantidades especialmente grandes en personas con Fibromialgia (12). 

Es difícil en este momento saber cuál de estos microorganismos es el causante del padecimiento y cuáles son sólo oportunistas. Lo que sí sabemos es que el paciente presenta un sistema de defensa disminuido y una gran cantidad de virus y de bacterias parásitas.

 

Tratamientos Naturales Existentes

Podemos decir que del mundo de padecimientos crónicos, la Fibromialgia es de los menos difíciles de curar. Existen un sinnúmero de tratamientos naturales que van desde aliviar algún síntoma hasta curar el padecimiento.

TRATAMIENTO ORAL: Generalmente una enfermedad crónica no se alivia solamente con un medicamento, pues primero hay que arreglar el origen del problema que es la contaminación del organismo completo. Sin embargo, existe un tratamiento oral utilizado principalmente en Europa (13),  cuyos resultados esperados van de una gran mejoría hasta la curación permanente. El tratamiento consiste en dosis muy altas de Propóleo: 9 a 12 gramos diarios divididos en tres o cuatro tomas, durante seis semanas, y posteriormente 3 gramos al día en tres tomas durante un año. El Propóleo es antibacteriano y antiviral.

TRATAMIENTO CON VENENO DE ABEJA: Este es probablemente el método más efectivo para eliminar la Fibromialgia de manera definitiva. No existe un tiempo de tratamiento preestablecido, pero la experiencia indica que 2 a 3 meses serán generalmente suficientes (ver Apéndice C). Cabe mencionar, que a pesar del temor que este método inspira, es un tratamiento muy seguro desde el punto de vista de toxicidad, y muy confiable en sus resultados.

DIETOTERAPIA: Cualquier forma de desintoxicación celular será un buen método para curar, o al menos mejorar, este padecimiento. El Programa Gerson (ver botón: Tratamientos para Enfermedades Crónicas), un tratamiento de Dietoterapia diseñado originalmente para pacientes con Cáncer, ofrece buenos resultados en corto plazo y generalmente una recuperación permanente a los nueve meses. 

COMBINACIÓN DE TRATAMIENTOS (Propuesta de Estudio): Podemos también diseñar un tratamiento que incluya simultáneamente un Antiviral/Antibacteriano como lo es el Propóleo, junto con un método de desintoxicación celular que permita a nuestras defensas recuperar su fuerza. Por ejemplo: Dietoterapia (ver botón: Tratamientos para Enfermedades Crónicas) durante 8 semanas junto con un tratamiento oral de Propóleo en una dosis de 3 a 4 gramos 3 veces al día durante las mismas 8 semanas, continuando con el propóleo por 6 meses más en dosis de 1 gramo 3 veces al día.

 

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ESCLEROSIS  MÚLTIPLE

 

Datos del Padecimiento

ESTADÍSTICAS: En los países desarrollados la prevalencia de este padecimiento es aproximadamente de 1 en mil personas, con una relación mujer-hombre de 3 a 1. La edad más frecuente en que se adquiere el padecimiento es entre los 20 y 40 años.

CARACTERÍSTICAS DE LA INFECCIÓN: Es un padecimiento crónico, progresivo, considerado incurable, que se origina con la destrucción de zonas de mielina, tejido que recubre partes del cerebro y nervios y que participa en la función de transmitir señales entre el sistema nervioso central y el resto del cuerpo. Con la destrucción del tejido, se suspende la transmisión de órdenes del cerebro a cualquier músculo u órgano según sean las zonas dañadas. Los síntomas, que en realidad corresponden a daños del sistema nervioso, son muy variados, aunque algunos de los más frecuentes son: debilidad muscular en piernas y brazos, problemas en la visión y el habla, temblor, fatiga crónica, depresión y ansiedad. Con frecuencia el padecimiento aparece después de alguna infección aguda (que puede ser la misma infección que se convierte en crónica), algún trauma físico o emocional, un esfuerzo físico extenuante y en general de cualquier situación que deprima nuestras defensas.

ANÁLISIS: La sospecha del padecimiento inicia cuando aparecen los primeros daños, lo cual será mucho tiempo después de que realmente inició la enfermedad. La confirmación se puede hacer con un análisis del líquido encéfalo raquídeo que detecta una inflamación, y una resonancia magnética en el cerebro que ubica las zonas de tejido dañado. Aún no existe de manera comercial, algún análisis que indique que el virus esta activo. En un futuro próximo, esta tecnología ayudará a tomar medidas antes de que existan daños irreversibles.

TRATAMIENTO MÉDICO: La utilización de inmunosupresores y de antiinflamatorios reduce las crisis y hace el padecimiento menos difícil. Ambos fármacos requieren de un control cuidadoso del médico y no evitan el progreso del padecimiento. Existen un sinnúmero de medicamentos que se pueden utilizar para reducir los efectos o síntomas, dependiendo de la evolución particular en cada paciente.

 

Causa del Padecimiento

Para muchos naturistas la causa más probable de este padecimiento ha sido por mucho tiempo la de un virus hérpico. Estudios recientes de laboratorio indican que esto es verdad, pero existe aún polémica sobre si la presencia del virus es causa o efecto del padecimiento. Hasta el momento el principal sospechoso de causar este padecimiento es el virus herpes 6.

Como sucede en otras infecciones crónicas, análisis en pacientes con este padecimiento muestran niveles altos de diversos microorganismos parásitos como el virus hérpico Epstein Barr y diversos tipos de micoplasma. Con mucha frecuencia los análisis de sangre a pacientes también muestran altos niveles de metales pesados como mercurio y plomo. Nos inclinamos a pensar que tanto los microorganismos oportunistas como la contaminación de metales, son efecto de un sistema de defensa debilitado y no la causa del padecimiento.

Como el resto de los virus hérpicos, el herpes 6 se instala en el organismo de forma latente (inactiva) por mucho tiempo, esperando la oportunidad de activarse cuando el sistema de defensa sufra un decaimiento. Existe un padecimiento infantil leve llamado Roseola que afecta a más del 25% de los niños en su primera infancia y que es causado por el herpes 6. Esta puede ser la entrada del virus al organismo.

Por otra parte el virus (antígeno) herpes 6 se ha encontrado en la sangre de un 54% de personas con EM contra 0% en personas sanas (grupo de control), y en 70 al 90% en el tejido cerebral. Estos hallazgos junto con el tipo de daño a los tejidos, hacen que cada día más médicos identifiquen este virus como la causa del padecimiento (14).

Una característica particular del Herpes 6 es que adicionalmente a atacar algunas defensas clave contra las infecciones virales (células T y K), ataca las células que forman los capilares, causando con esto zonas del cerebro con baja irrigación (isquemia). Estas pequeñas zonas de tejido nervioso con limitada capacidad de defensa resultan ideales para la instalación del virus.

Cabe insistir que el virus puede ser la causa de la enfermedad, pero el origen del problema es el debilitamiento del sistema de defensa que permitió la instalación del virus. Para corregir el padecimiento es menester en primer lugar regresar la salud al sistema de defensa para que sea este quien combata exitosamente al virus. La utilización de antivirales, o de cualquier medicamento, sin reforzar el sistema de defensa, no será suficiente para eliminar la infección.

 

Tratamientos Naturales Existentes

Como ya comentamos, el tratamiento central para enfrentar este y cualquier otro padecimiento crónico, es ayudar a nuestras defensas a limpiar de toxinas nuestro cuerpo. Cuando limpiemos cada órgano,tejido y célula, la totalidad de nuestras defensas estarán disponibles para atacar y eliminar la infección. Sin embargo, cada infección tiene sus características propias por lo que cada tratamiento tiene también sus variantes particulares, como lo son la intensidad y duración de la desintoxicación, así como el tratamiento oral más adecuado.

Tres tratamientos de desintoxicación que se detallan en el botón: Tratamientos para Enfermedades Crónicas (Ayuno, Dietoterapia y TVA), se han usado con éxito en la Esclerosis Múltiple.

TRATAMIENTO CON VENENO DE ABEJA. En los últimos 15 años, el tratamiento con veneno de abeja (TVA) ha sido utilizado por decenas de miles de pacientes con muy buenos resultados. Es particularmente importante en este padecimiento diferenciar entre la infección y los daños causados por esta. Sí es posible eliminar la infección, lo que se traducirá en detener de manera definitiva y permanente el avance del padecimiento. En cuanto a la recuperación de los daños, por lo general se logra solamente de manera parcial y menor, pues es difícil la regeneración del tejido nervioso dañado. No conocemos estudios clínicos que nos señalen el porcentaje de éxito del TVA en la eliminación de la infección, sin embargo, algunos Apiterapeutas estiman que en la mitad de los casos el avance del padecimiento se detiene de manera definitiva, así como una mejoría considerable en la otra mitad de los pacientes, siempre y cuando se tome el tratamiento completo, el cual generalmente se establece con una duración de un año. En cuanto a la recuperación de daños, un estudio clínico en 50 pacientes que siguieron el tratamiento completo, estimó un promedio de recuperación del 35% en el período de 12 meses (15). Cuando por primera vez escuchamos de este tratamiento, puede parecernos poco civilizado y peligroso, sin embargo, en sus más de 100 años de utilización en cientos de miles de pacientes, el TVA ha demostrado ser un tratamiento muy seguro, desde el punto de vista de riesgo para la salud, y al mismo tiempo sorprendentemente efectivo para diversos padecimientos crónicos.

DIETOTERAPIA. En cuanto a la Dietoterapia, el programa Gerson se ha utilizado con muy buenos resultados particularmente en los casos que el paciente no ha tomado inmunosupresores o corticoides fármaco por períodos prolongados. Este tratamiento es largo e intenso, pero al mismo tiempo pensamos que pueda ser la mejor opción en cuanto a la regeneración de los tejidos dañados, pues adicionalmente a la limpieza celular, el paciente recibe una supernutrición de enzimas y de todas las sustancias que el cuerpo requiere para su regeneración celular. Algunas experiencias anecdóticas (16) nos hacen pensar que la Dietoterapia de desintoxicación es una real esperanza para los pacientes de EM.

TRATAMIENTO CON ANTIVIRALES (Propuesta de Estudio). Es claro que para este padecimiento el tratamiento central debe ser la desintoxicación celular. Pero si pensamos que se trata de una infección viral, podría ser útil la administración oral de antivirales para complementar el combate a la infección. Estamos conscientes que estimular las defensas no es aconsejado dentro de los tratamientos médicos tradicionales, que consideran que nuestras defensas atacan (sin aparente razón) a los tejidos nerviosos, por lo que el tratamiento central es evitar las exacerbaciones manteniendo reprimidas y  tranquilas a nuestras defensas. Por su parte, el tratamiento natural va en dirección contraria pues busca reforzar nuestras defensas para que estas luchen y acaben de raíz con el virus.

Proponemos (para su estudio), durante un período de un año (aproximadamente la duración de la desintoxicación), la administración oral de dos antivirales simultáneos durante períodos de dos meses cambiándolos por otros dos diferentes cada dos meses. Los antivirales propuestos pueden ser algunos de los siguientes: Hierba de San Juan, Propóleo, Melisa, Astrágalo, Uña de Gato, Pau D’arco, Echinacea, Reishi, y Phyllanthus. La dosis propuesta es dos veces la normal indicada en el listado del Apéndice B.

 

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DEPRESIÓN  CRÓNICA

 

Datos del Padecimiento

ESTADÍSTICA: Debido a la gradualidad del padecimiento que va de leve a muy grave, no hay datos precisos de la cantidad de enfermos crónicos, pero se estima que más del 1.0% de la población padece de depresión crónica de media a alta, de los cuales la proporción mujeres-hombres es de 2 a 1.  Como sucede en casi todas las enfermedades crónicas, la incidencia de la depresión será mayor entre mayor sea el desarrollo industrial de la población. La razón es simple, entre más químicos sintéticos se produzcan, mayor cantidad de estos terminarán en el organismo de la población y menor serán las defensas disponibles para enfrentar las infecciones virales.

CARACTERÍSTICAS  DE  LA  ENFERMEDAD: La Depresión Crónica no es un estado de ánimo consecuencia de los problemas que la persona enfrenta en su vida cotidiana, sino una enfermedad física que provoca un estado de ánimo depresivo de manera permanente. Sin duda que este estado de ánimo se retroalimenta o se ve afectado por los sucesos de la vida, pero nace en el interior causado por un padecimiento físico. La intensidad o gravedad del padecimiento puede ir desde apenas perceptible hasta incapacitante. Cuando se tiene este padecimiento, los sucesos negativos de la vida pueden general eventos o crisis de depresión mayores. Una variante del padecimiento es el llamado desorden bipolar en donde de una depresión se puede pasar a un estado anímico contrario llamado manía. Cuando la depresión tiene su origen en problemas únicamente psicológicos, no se considera como crónica.

Algunos de los síntomas típicos son: tristeza, vacío, desesperanza, pesimismo, sentimientos de culpabilidad, baja autoestima, pérdida de energía, de apetito sexual y de interés por disfrutar la vida, fatiga, dificultad para concentrarse, dormir, levantarse temprano y tomar decisiones, irritabilidad, pensamientos negativos, etc.

ANÁLISIS  CLÍNICOS: No existen análisis clínicos comerciales que nos ayuden a identificar el padecimiento.

TRATAMIENTO  MÉDICO: Existen varios medicamentos de nueva generación (SSRI) que se pueden suministrar durante años sin causarle efectos secundarios serios. Los medicamentos por lo general no curan la enfermedad cuando es crónica, pero sí son efectivos para mantener al paciente bajo control.

 

Causa del Padecimiento

Hasta hace poco tiempo se pensaba que la Depresión Crónica era una enfermedad de origen genético. Como en la mayor parte de los padecimientos, seguramente existe un factor de predisposición genética. Existen también, causas psicológicas que estimulan el padecimiento. Sin embargo, día con día toma fuerza la teoría de que el origen del padecimiento es una infección viral. Algunos estudios señalan que más del 50% de los casos de Depresión y Bipolaridad pueden ser causados por un virus llamado Borna (17). Estos hallazgos abren una seria posibilidad de que otros padecimientos Psiquiátricos como Parkinson, y la Esquizofrenia, sean también causados por este virus. Otro argumento en esta dirección es que el antiviral fármaco llamado Amantadine, originalmente diseñado contra la influenza, es un buen Antidepresivo. De hecho este medicamento se receta también para el Parkinson. 

El Borna es un virus bien conocido en animales, particularmente en caballos, sin embargo, su versión humana es poco conocida. Se piensa que entra a nuestro cuerpo como una gripa inofensiva, para quedarse de forma latente en el tejido nervioso por tiempo indefinido, listo para instalarse de forma activa cuando nuestro sistema de defensa muestre debilidad.

Para la Herbolaria, la teoría de su origen viral tiene mucho sentido pues dos de los antidepresivos herbolarios más utilizados son también dos de los mejores antivirales. Nos referimos a la Melisa y a la Hierba de San Juan.

 

Tratamiento Natural

TRATAMIENTO ORAL EXISTENTE. El tratamiento herbolario actualmente más utilizado es la Hierba de San Juan en dosis de: una taza de té 3 veces al día, o en extracto líquido, una cucharadita (3 ml) 3 veces al día o en extracto sólido (cápsulas), 300 mg 3 veces al día. Este tratamiento es muy popular en todo el mundo, pues es efectivo y de toxicidad muy suave. La duración del tratamiento mínima recomendada es de dos meses, y puede prolongarse el tiempo que sea necesario. Sin embargo, por lo general, este tratamiento no cura la enfermedad sino solamente la mantiene bajo control. A pesar de su muy baja toxicidad (ver Apéndice B), no se recomienda combinar la Hierba de San Juan con medicamentos psicotrópicos fármaco, pues la hierba puede hacer variar la efectividad de estos últimos (generalmente incrementa el efecto).

TRATAMIENTO INTEGRAL (Propuesta de Estudio). El propósito de este tratamiento no debe ser solamente controlar mejor la enfermedad, sino eliminar el virus. Proponemos la Dietoterapia con una duración de cuatro meses (ver botón: Tratamientos para Enfermedades crónicas), incluyendo en el tratamiento 1 enema de café al día. En cuanto al tratamiento con antivirales proponemos la administración oral simultanea de Melisa y de Hierba de San Juan, con la misma dosis para ambas plantas, como sigue: durante las primeras 6 semanas, extracto líquido, 2 cucharaditas (6 ml) 3 veces al día. Durante las semanas 7 y 8, extracto líquido 3 cucharaditas (9 ml) 3 veces al día. Los siguientes 2 meses regresamos a la primera dosis: extracto líquido 2 cucharaditas (6 ml) 3 veces al día.

Otro tratamiento que resulta particularmente efectivo para los padecimientos psiquiátricos crónicos es el ayuno (ver botón: Tratamientos para Enfermedades Crónicas). Un tratamiento de dos semanas de duración (período máximo recomendado para la primera vez), seguramente será suficiente en la mayoría de los casos de Depresión Crónica.

 

 

 

INFECCIÓN  CON  VIH

 

Datos  del  Padecimiento

COMENTARIO  GENERAL: Muy pocos padecimientos han sacudido tanto a la sociedad en el último siglo como el VIH/SIDA. En la lucha contra el virus el esfuerzo de la comunidad científica ha sido enorme y los resultados en cuanto a la comprensión de los virus no tienen precedente, de manera tal  que todo lo que se hace para curar este padecimiento, acerca también a la comprensión de cualquier otra infección viral. Sin embargo, la cura del VIH probablemente tome aún un tiempo más, y mientras tanto todos los caminos deben ser explorados. Algunas de estos caminos, que por cierto han sido poco estudiados, son los tratamientos naturales.

ESTADÍSTICA: Desde la aparición de esta enfermedad (1981) han muerto más de 25 millones de pacientes y se estima que este año cueste la vida a más de 3 millones de los cuales aproximadamente el 20% serán niños. No se tiene un dato preciso del número de personas contagiadas, pero se estima sean alrededor de un 0.6% de la población mundial (35 millones) con mucha variación en los índices de cada país, pues mientras en el sur de África el contagio alcanza niveles del 30% de la población, en otros países del mundo el índice es prácticamente cero.

ANÁLISIS  CLÍNICOS: La prueba llamada de ELISA es la más común pero existen otras para certificar el resultado como la Western Blot. Por confiabilidad de los resultados, estas pruebas se hacen de 8 a 12 semanas después del contagio. Una prueba menos comercial que detecta directamente el virus después de 11 días del contagio, es la del RNA. Para seguir la evolución de la enfermedad se utilizan las pruebas que detectan la carga viral, así como las que determinan el conteo de células T (CD4+).

DATOS  TÉCNICOS: El virus VIH ha sido ha sido plenamente identificado y detallado. Consta de 2 genomas ARN de helicoide simple y diversos genes, cada uno con la información necesaria para la supervivencia del virus.

El VIH infecta diversas células del sistema de defensa, particularmente los linfocitos T (CD4+) que son precisamente los encargados de coordinar la defensa ante las infecciones virales. El virus se instala dentro de dichas células y las utiliza para transportarse y reproducirse.

Una parte menor de los virus (menos del 2%) se encuentran en la sangre. La mayor parte se instala en los conductos y ganglios linfáticos, en el timo, el bazo y la médula ósea.

De los diversos tejidos donde se sospecha se esconde el virus de forma latente, como una fuente oculta de contagio, sobresale la mucosa. Una teoría señala que las células de defensa que protegen este tejido (dendríticas) son utilizadas por el virus para entrar al cuerpo y contagiar las células T (CD4+).

 

Etapas  del  Padecimiento  y  Tratamiento  Médico.

ETAPA  AGUDA: 30 a 60 días después de la exposición aparece un cuadro gripal (en 80 a 90% de los casos) con fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, fatiga e inflamación de los ganglios linfáticos. Dichos síntomas desaparecen en pocas semanas; esto en cuanto a síntomas. En lo que corresponde a la infección, en cuatro semanas se alcanza una carga viral muy alta (1 millón de copias del virus por ml de plasma) y los linfocitos T (CD4+) bajan de 1100 a 500 por milímetro cúbico de sangre. En las siguientes 3 semanas el cuerpo reacciona aumentando los linfocitos y bajando la carga viral pero en muchos casos el virus queda instalado y se inicia la etapa asintomática o de VIH. Durante la etapa aguda existe un tratamiento con antiretrovirales llamado PEP que reduce la posibilidad de un contagio crónico. Este tratamiento se debe iniciar inmediatamente después del posible contagio y dura 4 semanas.

ETAPA ASINTOMÁTICA  O  VIH+.  Cuando se terminan los síntomas de gripe, si las defensas no tuvieron la capacidad de derrotar la infección, se inicia la etapa crónica con la instalación del virus en el cuerpo, donde permanecerá, generalmente, hasta la muerte del paciente. Durante este tiempo, que en un adulto es del orden de 7 a 10 años, el enfermo por lo general no presenta ningún síntoma y muchas veces ni siquiera estará consciente de su padecimiento. En cuanto a la infección, sí hay un avance pues las células de defensa (CD4+) bajan de 700 (aprox.) células T por milímetro cúbico (valor de cuando inició la etapa crónica) hasta llegar a niveles 200 o 250 donde se define al padecimiento como SIDA, pues en esta etapa el cuerpo está ya cerca de perder la capacidad de defenderse de cualquier infección. Por lo general durante el período asintomático no se toman medicamentos específicos para la enfermedad, sólo se enfatiza llevar una vida sana particularmente en cuanto a la alimentación y el estrés.

ETAPA SIDA: Durante este período la carga viral se dispara, y la capacidad del cuerpo para resistir infecciones se colapsa. Esta etapa dura generalmente menos de un año y termina con el fallecimiento. Poco antes de iniciar esta etapa (cuando la carga viral es mayor de 100 000 copias por ml y la cantidad de células de defensa CD4+ está entre 200 y 350), se puede iniciar el tratamiento con antiretrovirales fármaco llamado “coctel” o HAART. El medicamento puede prolongar la vida del paciente por muchos años y su efectividad es del orden del 50% ya sea por intolerancia del paciente o por el desarrollo de virus resistentes.

 

Tratamiento Natural

PREVENCIÓN. Comentamos en el tema de infecciones agudas, lo que podemos hacer mucho para prevenir la etapa crónica tomando una buena dosis de inmunoestimulantes y antivirales de manera oportunamente con la sola sospecha de contagio o en los primeros síntomas gripales propios de este padecimiento. Pero ahora el tema a tratar es, qué hacer si ya adquirimos el virus en etapa crónica (etapa VIH positivo).

TRATAMIENTOS EXISTENTES. No conocemos algún tratamiento natural que esté documentado y que haya probado ser efectivo para eliminar el virus. Conocemos, por ejemplo, los efectos muy positivos del tratamiento con veneno de abeja en pacientes en etapa terminal, no para curar, sino para reducir los padecimientos periféricos propios de esta etapa. Hemos escuchado de manera anecdótica curaciones con Dietoterapia. No dudamos que la limpieza celular al incrementar la fortaleza de las defensas ayude a combatir el virus, pero no contamos con información documentada que nos facilite el camino para diseñar un tratamiento. En cuanto al tratamiento oral, hay varios antivirales naturales que han demostrado combatir el virus aún en dosis bajas, pero no hemos visto su utilización en dosis máximas ni en forma de “coctel”. A manera de ejemplo, hace casi 20 años en Perú, se hicieron pruebas clínicas a pacientes con VIH utilizando una planta antiviral llamada Jergón sacha argumentándose entonces muy buenos resultados (18). Desde entonces la planta se vende en muchas partes del mundo pero no encontramos a la fecha un solo estudio científico sobre las propiedades de dicha planta (razón por la cual no la incluimos en nuestro listado). El tratamiento oral mencionado tiene una duración de 6 meses con dos antivirales en las siguientes dosis: Jergón sacha, tintura, 3 a 5 ml 3 veces al día, más Uña de Gato, extracto líquido 2 a 4 ml 2 veces al día. En nuestra opinión los antivirales orales pueden mantener bajo control el virus, mas no son suficientes como para eliminarlo, pues no estamos corrigiendo el origen del problema debido al cual las defensas no pudieron eliminar al virus en la etapa aguda.

DISEÑO DE TRATAMIENTOS. De manera similar al virus de la hepatitis B, el VIH tiene avanzados mecanismos de supervivencia que lo hacen especialmente difícil de eliminar. Esto significa que el tratamiento a utilizar debe de ser intenso, agresivo y utilizando todos los recursos que la medicina natural nos ofrece. También podemos pensar en tratamientos más sencillos que no busquen eliminar el virus, sino solamente mantenerlo bajo control.

Lo ideal es utilizar ambos caminos, es decir, intentar periódicamente tratamientos que busquen eliminar el virus, y entre dichos tratamientos, mantener nuestras defensas lo más altas posible para no perder terreno ante el padecimiento. Presentamos más adelante dos ejemplos de tratamiento, el primer que busca mantener nuestras defensas fuertes (a.- Refuerzo Permanente al Sistema Inmune), del cual no tenemos duda que funcione, y el segundo (propuesta de estudio), un ejercicio teórico de cómo pensamos se podría eliminar el virus, pero que no tenemos idea de su efectividad pues no se ha intentado (b.- Tratamiento de Combate al Virus). Sabemos, en teoría, que de manera natural podemos eliminar cualquier virus, pero en este caso en particular (y en muchos otros), no sabemos cómo. El propósito de presentar esta propuesta de tratamiento, es dar un ejemplo de cómo utilizar algunas herramientas de la medicina natural para elevar nuestras defensas, de manera que cada paciente pueda, poco a poco, ir definiendo e implementando sus propios diseños de tratamiento.

La actitud que tomemos hacia el padecimiento a lo largo de los años, influirá grandemente no sólo en nuestra capacidad de disfrutar la vida, sino en nuestra propia salud. Si tomamos la determinación de luchar contra el virus dentro del terreno de la medicina natural, lo primero que debemos tener claro es que no existen las enfermedades incurables. Por una parte este es un virus muy persistente, pero por otra, nos da años de relativa salud, tiempo suficiente para aprender conceptos, planear e implementar tratamientos, ver resultados, hacer cambios, volver a intentar, etc. De algo podemos estar seguros, cualquier tratamiento apegado a los conceptos de la medicina natural, tendrá siempre resultados positivos.

No pretendemos que cada paciente llegue a ser un experto en medicina natural, sino pensamos que el mejor camino para curarnos de algo que la medicina no puede curar, es poner en nuestras propias manos la responsabilidad de nuestra salud. Es claro que debemos apoyarnos en profesionales de la salud, pero los caminos a seguir, las decisiones a tomar y la determinación por aliviarnos deberán ser nuestras. No conocemos el tratamiento para eliminar el virus, lo que sí sabemos es que en la medicina natural ofrece muchas herramientas, y enormes posibilidades, para combatir exitosamente cualquier infección, por persistente que esta sea, pero requiere que nosotros seamos también persistentes.

Algunos consejos para quien desee seguir la búsqueda de su propia salud, son:

1.- Al igual que para cualquier enfermedad crónica, el tratamiento central será la limpieza celular. Los tratamientos orales serán efectivos sólo en la medida que desintoxiquemos nuestro organismo.

2.- Recordar siempre el primer mandamiento de la medicina natural: Ayudarás a tu cuerpo para que se cure a sí mismo. Nunca debemos olvidar que el único que puede aprender a vencer al virus es nuestro propio cuerpo, nuestra tarea es ayudarlo para que sean nuestras propias defensas quienes acaben con el padecimiento.

3.- Como mínimo, deberemos estar siguiendo un tratamiento que nos mantenga las defensas altas (ver propuesta), para no permitir el avance del padecimiento.

4.- Aprender sobre medicina natural a través de fuentes de información confiables, avaladas por el profesional de la salud de nuestra confianza.

5.- Probar los caminos nuevos sin temor, pero hacerlo gradualmente. La gravedad del padecimiento no justifica tomar riesgos innecesarios.

6.- Medir con la frecuencia necesaria. Lo único que nos va a indicar cómo vamos en nuestra lucha, son los niveles de linfocitos T (CD4+).

7.- No olvidar que el estado de ánimo está directamente conectado a nuestras defensas. Emociones positivas, sólo traen salud.

Veamos las dos propuestas de tratamiento.

 

a.)  Refuerzo Permanente al Sistema Inmune

LIMPIEZA CELULAR. El primer paso para fortalecer el sistema inmune es ayudando a nuestro organismo a que se limpie de toxinas y se mantenga así de manera permanente. Proponemos algunas medidas permanentes: Una dieta sana (Ver Dietoterapia en botón: Tratamientos para Enfermedades Crónicas) durante seis semanas (o más) como rutina anual; una alimentación natural (ver Dieta Mínima en botón: Tratamientos Para Enfermedades Crónicas) con un mínimo de alimentos procesados y un máximo de frutas y verduras frescas) el resto del año; no alcohol, cigarro o drogas; y tomar solamente los medicamentos verdaderamente necesarios. Estas acciones cotidianas aliviaran a nuestro sistema de defensa en su trabajo de hacer limpieza y le dará más disponibilidad para dedicarse a combatir la infección. La desintoxicación continua es la parte central del tratamiento.

TRATAMIENTO ORAL. Junto a la limpieza celular, reforzaremos el sistema de defensa con antivirales y/o inmunoestimulantes orales de origen natural. De la lista que enseguida se presenta, tomar durante todo el año, dos sustancia a la vez en las dosis indicadas por períodos de tres meses cada una, tratando de repetir las sustancias lo menos posible

Las sustancias propuestas por orden alfabético son:

Astrágalo, extracto líquido 3 ml 3 veces al día.

Echinacea, extracto líquido 3 ml 3 veces al día.

Hierba de San Juan, extracto líquido 3 ml 3 veces al día.

Jalea Real, natural 1.0 gramo (sublingual) 3 veces al día.

Melisa, extracto líquido 3 ml 3 veces al día.

Pau D’arco, extracto líquido 3 ml 3 veces al día

Phyllanthus, extracto líquido 3 ml 3 veces al día.

Propóleo, cápsulas 1.5 g 3 veces al día.

Reishi, polvo 800 mg 3 veces al día.

Schisandra, extracto líquido 3 ml 3 veces al día.

Ginseng, extracto líquido, 30 gotas 3 veces al día

Shitake, extracto líquido, 30 gotas 3 veces al día

Uña de Gato, extracto seco 1 gramo 3 veces al día.

 

b.)  Tratamiento de Combate al Virus (Propuesta de Estudio)

CONCEPTO GENERAL. El enfoque que tiene la medicina natural para curar cualquier padecimiento crónico, es muy simple: Ayudar a nuestro cuerpo a subir su nivel de defensa al que debe tener una persona completamente sana, y en estas condiciones nuestro cuerpo está diseñado para curarse a sí mismo. Puede tratarse de una persona desahuciada por cáncer, diabetes o cualquier padecimiento viral, si logramos subir sus defensas, sanará. Lo hemos visto, no tenemos la menor duda del concepto. Como la principal causa del debilitamiento de las defensas es la contaminación de nuestro cuerpo con sustancias sintéticas, el tratamiento central será la limpieza celular. Por otra parte, tomando en cuenta que en la realidad esta limpieza es lenta, difícil y nunca llegará a ser completa, la utilización de inmunoestimulantes y antivirales será una herramienta por demás valiosa en la búsqueda de acabar con la enfermedad.

Existen muchas variantes a considerar en el diseño del tratamiento. En cuanto a la limpieza celular, cada especialista parece tener su propia teoría, y aunque sí existe uniformidad en el concepto, hay diferencias considerables. Sugerimos considerar el mayor apego posible la dieta Gerson (19) (ver botón Tratamientos Para Enfermedades Crónicas), por el hecho de haber demostrado excelentes resultados a lo largo de muchos años. En cuanto a las substancias antivirales e inmunoestimulantes, cuáles utilizar, su efectividad, dosis, tiempos e incluso el efecto tan poco estudiado de la sinergia en el uso simultaneo de varias substancias, hacen que se multipliquen los posibles caminos a seguir.

Por esta razón no pretendemos que el tratamiento que en seguida propondremos (para su estudio), sea de lo más efectivo que se puedan intentar. El camino es ir mejorando a través de un proceso de prueba y error, es decir de planear, probar, medir, cambiar y volver a probar, etc. Tal vez no encontremos la solución a la primera, pero cada intento significará aprender a hacerlo mejor y ante todo, nos traerá más salud que significa más tiempo para seguir intentando. El tratamiento propuesto ante todo busca ejemplificar cómo ir diseñando e implementando diversas opciones.

Algo que siempre deberemos tener en mente es que lo que más influye en la salud, son el tipo de emociones que predominen en el paciente a lo largo del tratamiento. Una vida llena de sentimientos positivos como tranquilidad, alegría, esperanza, amor, etc., serán siempre más efectivos que el mejor de los antivirales. La mente, el cuerpo y el espíritu actúan siempre como un todo, algo bueno para el espíritu es algo bueno para el cuerpo.

RESUMEN DEL TRATAMIENTO. Proponemos una duración de 12 meses dividido en 4 etapas. La primera de 4 meses tiene el propósito de lograr una “Desintoxicación General” a través de la Dietoterapia. Se incluye también un tratamiento con antivirales en dosis media. Durante la segunda etapa con duración de un mes, buscaremos una “Limpieza Profunda” a través de un ayuno y de una limpieza (externa) de virus en las mucosas. Durante la tercera etapa, de cuatro meses, continuamos la limpieza con la Dietoterapia e implementaremos un agresivo “Ataque con Antivirales”. Durante la cuarta etapa con duración de tres meses, manteniendo la limpieza lograda, buscamos darle al organismo un tiempo para asimilar y aprovechar el tratamiento y así lograr la “Consolidación” de los resultados. La forma de medir los resultados y ver incluso a lo largo de tratamiento qué cambios hacer, es con pruebas de sangre mensuales de los niveles de linfocitos T. Las pruebas deberán coincidir con los cambios cronológicos del tratamiento, empezando con la primera prueba en el arranque.

1.-

DESINTOXICACIÓN GENERAL. Los primeros cuatro meses buscaremos hacer una limpieza general de toxinas a través del tratamiento de Dietoterapia (ver botón: Tratamientos para Enfermedades Crónicas), el cual incluye tres litros de jugos frescos y naturales, una dieta vegetariana sólida sin alimentos procesados, y dos enemas de café al día. Adicionalmente incluimos la administración oral de tres antivirales en dosis medias, por períodos de un mes, cambiándolos mensualmente por otros tres diferentes. Al final de esta etapa esperamos ver (en los análisis) un sistema de defensa fortalecido, en situación de dar la pelea. Seleccionamos 9 antivirales en dosis del doble a las normales (ver Apéndice B), de los cuales podríamos utilizar un mínimo de 6 repitiéndolos al tercer mes. Los antivirales son: Pau D’arco, Phyllanthus, Reishi, Propóleo, Melisa, Hierba de San Juan, Astrágalo, Echinacea, Uña de Gato.

2.-

LIMPIEZA PROFUNDA. Esta segunda etapa con duración de un mes, es primordial, pues en ella buscamos remover los focos de infección, es decir los tejidos o zonas del cuerpo donde se atrincheran altas concentraciones de virus en etapa latente y/o activa. La forma natural por excelencia para lograr una limpieza verdaderamente profunda en la totalidad de los tejidos del cuerpo es: el ayuno. La duración propuesta son 14 días, tiempo usualmente recomendado como máximo para personas que ayunan por primera vez. Durante estos días el paciente no tomará ningún alimento ni ninguna sustancia además de agua de manantial en cantidades moderadas (ver Ayuno en botón: Tratamientos para Enfermedades Crónicas). El paciente deberá tener la vigilancia de un médico o nutriólogo, el cual podrá recomendar un té mineralizante como Ortiga o Diente de León, aunque esto, generalmente, no es necesario. Desde el primer día que el cuerpo no recibe alimento, inicia el organismo un programa intenso de limpieza a nivel celular e intracelular, así como una reposición de células y de tejidos completos dañados, contaminados o contagiados con algún patógeno. De forma particular esperamos que se logre una limpieza total de virus en tejidos como el vaso, el timo, los nodos y conductos linfáticos, así como una limpieza parcial en la membrana mucosa, lugares donde se sospecha son trincheras del VIH. El ayuno es el tratamiento que la Naturaleza diseñó para regresar al cuerpo a su condición óptima de salud. Durante las semanas tres y cuatro reiniciamos lenta y gradualmente la dieta de jugos. Durante estas cuatro semanas no tomaremos antivirales. Es importante reiniciar la alimentación de forma muy lenta como se sugiere en el tratamiento del ayuno.

Debido a que parte de la mucosa (en sistema digestivo, respiratorio, urinario y reproductor), se encuentra fuera del alcance del sistema de defensa (de la sangre), y se sospecha sea un lugar donde se acumula el virus buscando su entrada al organismo (a través de las propias células de defensa), buscaremos combatirlo con una acción externa de antivirales. Para las vías respiratorias proponemos una inhalación de vapor diaria de la siguiente manera: Agregar 5 cucharadas de Hierba de San Juan o de Echinacea a un litro de agua, hervir 15 minutos, apagar, vaciar en un recipiente, agregar 10 gotas de aceite esencial de Melisa, cubrir la cabeza e inhalar por 10 minutos. Cuidar de no respirar aire fresco durante los siguientes 30 minutos a la inhalación. Pensamos que la mucosa del tracto digestivo y el sistema urinario quedan cubiertos con la toma oral de antivirales. Para las mujeres aplicar un lavado vaginal por día, agregando al agua seis cucharaditas de extracto de cualquiera de los antivirales. De la misma forma sugerimos agregar una cucharadita de extracto en los enemas de café (dos diarios). En cuanto a la duración de esta limpieza de la mucosa, proponemos empiece dos semanas antes del ayuno y termine 6 semanas después (duración total de 12 semanas).

3.-

ATAQUE CON ANTIVIRALES. Durante los meses de duración de esta etapa (meses 6 al 9 del tratamiento), podemos considerar que ya hemos logrado sacar gran cantidad de toxinas de nuestro organismo, y como consecuencia, una buena parte de nuestras defensas han dejado de trabajar en la limpieza para integrarse a la lucha contra la infección. Reforzaremos aún más la limpieza celular con otros cuatro meses de Dietoterapia, y continuaremos con los mismos antivirales de la primera etapa administrados de la misma forma (tres a la vez por períodos de un mes) pero en dosis mayores como en seguida se indican: Pau D’arco, tintura, 2 cucharaditas (6 ml) 3 veces al día; Phyllanthus, extracto líquido, 2 cucharaditas (6 ml) 3 veces al día; Reishi, sólido, 2 gramos 3 veces al día; Propóleo, sólido, 3 gramos 3 veces al día; Melisa, extracto líquido, 3 cucharaditas (9 ml) 3 veces al día; Hierba de San Juan, extracto líquido, 3 cucharaditas (9 ml) 3 veces al día; Astrágalo, extracto líquido, 3 cucharaditas (9 ml) 3 veces al día; Echinacea, extracto líquido, 3 cucharaditas (9 ml) 3 veces al día; Uña de Gato, tintura, 2 cucharaditas (6 ml) 3 veces al día. Aunque las substancias seleccionadas son de baja toxicidad, no existen pruebas clínicas que prueben su seguridad en este nivel de dosis.

La recomendación de cambiar los antivirales cada mes es sólo con el propósito de observar su desempeño a través de los análisis. Los virus no pueden hacerse resistentes a los antivirales naturales, por lo que se puede cambiar esta decisión y continuar por varios meses con las substancias que pensamos nos ofrecen mejores resultados. Tomando en cuenta la limpieza lograda, esta es la etapa de la creatividad. Por ejemplo contamos con la Jalea Real, que aunque ha sido poco estudiada, los resultados anecdóticos la señalan como excelente antiviral. Su utilización ha sido en infecciones agudas, en dosis muy altas por períodos de pocos días. Aunque en principio esta substancia es de muy baja toxicidad, la poca experiencia en dosis altas implica cautela en su administración. Proponemos cuatro tomas durante esta etapa, de tres días cada una, al final de cada mes aprovechando el cambio de antivirales naturales con la siguiente dosis: el primer mes, 5 gramos (sublinguales) dos veces al día (durante 3 días). El segundo mes 5 gramos 3 veces al día, y el tercer y cuarto mes 5 gramos 4 veces al día. Durante estos períodos de administración de Jalea Real (de 3 días cada uno), no se tomarán los otros antivirales.

4.-

CONSOLIDACIÓN. Durante estos tres últimos meses del tratamiento, cambiamos la Dietoterapia por una dieta natural libre, y tres antivirales en las dosis medias utilizadas durante la primera etapa. Dieta natural en este caso, significa libre de substancias sintéticas, por lo que cualquier alimento procesado no estará permitido. Lo que pretendemos con esta etapa de “consolidación”, es mantener las defensas altas durante un período más, para darle tiempo a nuestro organismo de terminar de realizar las mejoras internas, sea para combatir la infección, reparar tejidos, etc.

 
 
 
 
 
 
 

7.- CONCLUSIONES

 

DIMENSIÓN  DEL  PROBLEMA

Si ordenamos arbitrariamente los padecimientos por su gravedad, podemos observar que en una sociedad industrializada (ver estadísticas en Listado de Padecimientos Virales), más del 6% de la población padece en este momento una infección viral grave, más del 14% padece una infección de mediana gravedad y más del 60% una de baja gravedad. Lo que hace al problema más preocupante, es la forma como estos números crecen, pues de los 17 padecimientos virales crónicos incluidos en el listado, sólo uno (Papiloma) tiene una tendencia a bajar, los demás aumentan año con año. Si la medicina moderna no da un giro hacia las opciones naturales, las infecciones virales serán la calamidad de las próximas décadas.

En nuestro país, la situación acerca de este tipo de infecciones no es aún tan mala pero crece a una velocidad mayor que la de nuestros recursos en salud. Si hoy no dimensionamos el problema y la damos una solución preventiva, en algunos años estaremos enfrentando una crisis.

 

ENFOQUE  ACTUAL  DE  SOLUCIÓN

En lo que respecta a las infecciones virales crónicas, los esfuerzos de la medicina moderna han fructificado en reducir la mortandad y los daños que estos padecimientos provocan, sin embargo, no se ha logrado encontrar la forma de curarlos, prevenirlos, o detener su crecimiento. La búsqueda de mejores antivirales para curar estos padecimientos crónicos es una batalla perdida pues, salvo excepciones, una enfermedad crónica no se cura con medicamentos.

En relación a las infecciones virales de tipo agudo, el uso de vacunas para su prevención, particularmente las infantiles, ha salvado millones de vidas. Sin embargo, la rapidez como aparecen virus desconocidos o se trasforman los que ya conocíamos, no ha permitido que su uso reduzca de manera relevante la proliferación de infecciones, particularmente las que pasan de etapa aguda a crónica. En cuanto al uso de antivirales para combatir las infecciones agudas, los resultados aún no son buenos, debido a su baja efectividad, alta toxicidad y precio poco accesible. No tenemos duda que este tipo de medicamentos mejorará continuamente, pero mientras las defensas de la población estén comprometidas, aparecerán virus nuevos que requerirán de medicamentos nuevos.

Dentro de las opciones científicas a investigar para enfrentar este creciente problema de salud pública, la medicina natural está siendo increíblemente desaprovechada.

 

 CAUSAS  REALES  DE  LAS  INFECCIONES

Los virus han estado en la naturaleza desde que el antepasado del hombre era sólo una amiba, y nos acompañarán hasta el fin de la vida. Su misión no va en contra de la naturaleza, sino por el contrario forma parte de ella prestando el servicio de depredadores de seres débiles en cuanto sus defensas se refiere. La proliferación de infecciones virales de las últimas décadas en las sociedades industrializadas, se debe a que las defensas de su población se han debilitado y/o comprometido como resultado de sus hábitos de vida. Se han debilitado por no comer los nutrientes que el cuerpo necesita, y están comprometidas por la cantidad de químicos sintéticos que comemos y respiramos, así como por el exceso de comida inútil que obligamos a nuestro cuerpo a procesar.

Las estadísticas indican que entre más industrializado es un país, mayor es la cantidad de pacientes con infecciones virales crónicas. Esto no es una casualidad, pues así como en estas sociedades existe un problema de contaminación del medio ambiente que podemos medir con instrumentos, existe también un problema de contaminación de substancias químicas sintéticas hacia el interior del cuerpo de la población, que podemos medir en cantidad de enfermos.

Hemos llegado a creer que podemos crear sintéticamente nuestros alimentos y no es así. Cada substancia sintética que introducimos al cuerpo, significa un trabajo que nuestras defensas deberán de hacer para sacarla de nuestras células y tejidos. A esto se llama comprometer nuestras defensas.

Por otra parte una persona con un sistema de defensa fuerte y no comprometido a otras tareas, será inmune a cualquier virus. Este es precisamente el enfoque natural: cómo ayudamos a nuestro cuerpo a tener unas defensas sanas y libres.

 

ENFOQUE NATURAL: SUBIR LAS DEFENSAS

Dentro de la medicina natural, el camino para aliviar cualquier padecimiento, es subir las defensas del paciente, para que el cuerpo se cure a sí mismo. Cuando hablamos de las defensas, no nos referimos únicamente al sistema inmunológico, sino a todos los órganos y tejidos cuyo trabajo, en mayor o menor medida, es la protección y salud general del cuerpo.

Son muchas las causas, propias de la vida moderna, que afectan de manera negativa nuestras defensas. Veamos algunas de ellas y qué hacer para evitarlas:

a.-

Aspecto Emocional. El hombre es cuerpo, mente y espíritu y lo que le pase a alguna de estas partes les pasará a las otras. La unión es tan íntima que un pensamiento positivo, o un buen sentimiento, traerán salud al cuerpo y los pensamientos o emociones negativas, traerán enfermedad. Mucho ayudará a nuestras defensas si cambiamos el estrés y la angustia, tan común en nuestros días, por una actitud valiente de optimismo, alegría y tranquilidad.

b.-

Nutrición. El problema de la dieta moderna es el balance, pues incluye grandes cantidades de alimentos que el cuerpo no necesita o que le hacen daño, y muy pocos alimentos que verdaderamente lo nutren. Lo que el cuerpo necesita para tener defensas fuertes son los nutrientes: Enzimas, Aminoácidos, Vitaminas, Antioxidantes, Minerales, etc., substancias que encontramos en frutas, verduras y semillas en su forma natural. Contrario a una idea moderna de nutrición, las proteínas animales no sólo no fortalecen nuestras defensas, sino que tomadas en exceso, las debilitan (6) (7).

c.-

Alimentos Innecesarios. Los alimentos y sustancias de origen natural que han sido procesados, desnaturalizados, refinados, y en general industrialmente manipulados, pierden parte o toda su utilidad alimenticia, y cuando se comen en exceso pasan a ser una carga para las defensas. Mantener nuestras defensas sanas requerirá minimizar alimentos como: sodio, azúcar refinada, aceite hidrogenado, leche, harina refinada, y muchos más propios de nuestra alimentación cotidiana.

d.-

Químicos Sintéticos. Este es probablemente el causal principal de los padecimientos crónicos que aqueja nuestra vida moderna, por la facilidad con la que los introducimos a nuestro cuerpo, particularmente en la alimentación, y la dificultad que significa para nuestras defensas la tarea de retirar dichas substancias de nuestro organismo. Cualquier tratamiento de limpieza celular, implicará en primer lugar dejar de introducir sintéticos al cuerpo, a través de evitar medicamentos innecesarios, eliminar los alimentos procesados, y reducir al máximo la respiración de productos químicos. Cada vez que introducimos a nuestro cuerpo una sustancia sintética, pagamos un precio con nuestra salud, pues una parte de nuestras defensas tendrá que hacer la tarea de retirar dicha sustancia extraña de nuestro organismo, en vez de hacer la labor de protegernos contra las enfermedades.

 

 QUÉ  HACER  ANTE  LAS  INFECCIONES

a.- Infecciones Agudas. Se pueden presentar diversas situaciones de contagio que podemos enfrentar de manera similar: Si tenemos la sospecha de haber sido contagiados pero aún no hay síntomas; Si estamos en medio de una epidemia; Si ya tenemos los síntomas de un virus conocido; O bien si reconocemos los síntomas de una infección viral pero no sabemos de cuál se trata, es el momento de prepararnos física y mentalmente para luchar y vencer la infección. Junto con una alimentación sana y una actitud positiva durante el tiempo que dure la batalla, recomendamos tomar al menos dos antivirales de manera simultanea hasta que terminen los síntomas (ver Apéndice B). Dependiendo de la gravedad de la infección, podemos pensar en aumentar la dosis o aumentar la cantidad de sustancias que tomemos simultáneamente durante estos días o semanas. Es importante dar siempre la batalla aún cuando no sepamos qué virus nos ataca, pues así como se pueda tratar de un simple resfriado, podría ser un padecimiento muy serio que inicia con los mismos síntomas.

b.- Infección Crónica. Si ya se ha instalado en nuestro organismo un padecimiento de este tipo, no debemos pensar que tenemos mucho tiempo para actuar, pues la tarea de los virus es causar daños. El camino es recuperar la fortaleza y disponibilidad de nuestras defensas para que estas puedan enfrentar y eliminar la enfermedad. En estos casos, el tratamiento central es la desintoxicación celular que consiste en ayudar a nuestro cuerpo en su tarea de limpieza de toxinas. El Ayuno, La Dietoterapia, y el TVA (ver botón Tratamientos Para Enfermedades Crónicas), son tratamientos de desintoxicación que se han utilizado con éxito para muy diversos padecimientos crónicos tanto de tipo viral como no infecciosos. Medicamentos naturales y otros tratamientos complementarios, serán sólo auxiliares al tratamiento central de limpieza celular.

 

PROPUESTAS  DE  ESTUDIO

A pesar de los recientes avances en el conocimiento de los virus, las infecciones virales siguen siendo un tema poco comprendido tanto en el diagnóstico como en su tratamiento. Este desconocimiento ha provocado que los tratamientos naturales para combatir estas infecciones sean muy limitados. Por otra parte, experiencias anecdóticas nos muestran que los antivirales e inmunoestimulantes naturales son ideales en infecciones agudas y que los tratamientos de desintoxicación son el camino contra las infecciones crónicas, sin importar mucho de qué virus se trate. El objetivo de proponer sustancias o tratamientos que aún no han probado ser útiles para padecimientos particulares, no es tanto para aportar soluciones seguras, sino más bien señalar caminos evidentes que no está siendo estudiados. Estas propuestas no tienen un fundamento científico, sino se basan solamente en experiencias anecdóticas, en los conceptos de la medicina natural, y en el sentido común.

 

EL  FUTURO  DE  LAS  INFECCIONES  VIRALES

Para el corto plazo el escenario más probable es que todo siga igual, es decir, que los índices de infecciones agudas y crónicas continúen en aumento, que inventen nuevas vacunas y drogas más avanzadas pero con resultados igualmente limitados y que el sistema de defensa de la población siga en picada.

Quienes aún piensen que en el futuro se inventarán vacunas y medicinas que acaben de una vez por todas con las infecciones virales, está en un error de concepto. Las medicinas no son la solución pues los virus no son el problema. Debemos de dejar de culpar a los virus de las infecciones virales, el origen del problema lo hemos causado nosotros mismos al contaminar nuestro organismo de manera sistemática. Cada vez que rociamos insecticida o agregamos fertilizantes sintéticos a los vegetales que llevamos a nuestra mesa, llevamos una parte de estos químicos a nuestro cuerpo. Cada vez que inyectamos a nuestros animales de engorda con hormonas o antibióticos sintéticos, inyectamos también una parte en nuestro organismo. Cada vez que agregamos aditivos sintéticos en el procesamiento de alimentos, agregaremos una parte de ellos a nuestros tejidos y células. Cada vez que respiramos aire que contienen algunos productos químicos como desinfectantes o aromatizantes, llevamos dichos químicos directo a nuestro torrente sanguíneo. Cada día que envenenamos nuestro cuerpo de esta manera lenta y constante, comprometemos un poco más nuestras defensas y quedamos más expuestos a que cualquier virus nos haga daño.

El camino para realmente combatir las infecciones virales es manteniendo nuestras células, tejidos y órganos libres de estas toxinas, pues será nuestro sistema de defensa quien se encargue de mantener a raya las enfermedades de cualquier tipo. No tenemos que regresar a la edad de piedra; los insecticidas, fertilizantes, aromatizantes, medicinas, hormonas, antibióticos, y todos los aditivos para el procesamiento de los alimentos, pueden ser de origen natural, todo lo que se requiere es una conciencia generalizada para dejar de envenenarnos.

El crecimiento de las infecciones virales parece inevitable en el futuro próximo, pero al mismo tiempo creemos que esto presionará una integración gradual de la medicina natural a la medicina moderna institucional, pues la opción natural es el único camino para realmente prevenir cualquier infección, curar a quienes ya padecen una infección crónica, y hacer frente a los brotes epidémicos. Poco a poco, se irá comprendiendo que todo lo el hombre necesita para no enfermar, es alimentar al cuerpo con comida sana y al espíritu con emociones positivas. Hasta que estas ideas de los médicos antiguos se reintegren a nuestra sociedad, la medicina podrá ser realmente moderna.

 

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A N E X O S

 

 

 

 

APÉNDICE  A: PADECIMIENTOS  VIRALES  COMUNES

1.- BORNA VIRUS

PADECIMIENTOS: Se piensa que este virus es causa de varios padecimientos Crónicos Psiquiátricos como el 50% de los casos de Depresión, los problemas de Bipolaridad y la Esquizofrenia (17). En etapa aguda puede causar Encefalomielitis.

GRAVEDAD: En su etapa aguda puede ser muy grave.

DATOS: En su etapa crónica los padecimientos mencionados son considerados incurables. Hasta hace no mucho se pensaba que este virus atacaba únicamente animales. Existe aún poca información de los efectos del virus en humanos, y todavía no existen métodos comerciales para identificar el virus en etapa aguda ni crónica.

 

2.- ENTEROVIRUS

PADECIMIENTOS: Resfriado de Verano con dolor muscular, Meningitis Aséptica, Enfermedad de “manos pies y boca” (Coxsackie A16) propia en los niños, son algunos de los padecimientos. Es un virus muy común y con muchas variantes como los Echovirus y los Coxsackie A y B.

GRAVEDAD: Tratar la meningitis como grave por las posibles daños o secuelas que provoca. La Miocarditis infecciosa también puede ser un padecimiento grave.

DATOS: El Resfriado de Verano (Coxsackie B4) no es grave en etapa aguda, aunque se piensa que es la causa de la Diabetes Juvenil (también se sospecha del tipo B3) (20) (32). La Meningitis aséptica (causada por diversos enterovirus) puede dejar cardiopatías. La enfermedad llamada de pies, manos y boca, no es un padecimiento grave. La Polio, padecimiento casi erradicado, es causada por este tipo de virus. Los enterovirus son comunes en medios con poca higiene y son más comunes en niños que en adultos. Generalmente el tratamiento médico se enfoca solamente a tratar los síntomas.

El período de incubación va de 3 a 35 días. Los síntomas en su etapa aguda duran de 3 a 14 días, dependiendo de las defensas.

Las infecciones causadas por los enterovirus son de tipo agudas.

Cuando no existe sospecha de contagio, es difícil identificar el virus con oportunidad, pues los síntomas se pueden confundir con otras infecciones.

 

 3.- FLAVIVIRUS

PADECIMIENTOS: Encefalitis, Fiebre, Fiebre Hemorrágica, Artritis o Meningitis causados por diversas especies de virus como el Dengue, virus del Nilo, Fiebre Amarilla, así como las encefalitis Japonesa, La Crosse y de San Luís.

GRAVEDAD: Los casos de Encefalitis y Fiebre Hemorrágica (como el Dengue Hemorrágico), deben considerarse graves por el riesgo durante la etapa aguda, así como por las posibles secuelas neurológicas.

DATOS: La transmisión en todos los casos es por mosquitos de diferentes especies: Aedes Aegypti, Cutex, etc.

En cuanto al Dengue, común en nuestro país, puede ser de tipo Hemorrágico o No Hemorrágico. En ambos tipos hay alta temperatura, y fuertes dolores de cabeza, músculos, articulaciones, cuello y ojos. En los hemorrágicos el sangrado es nasal, por la piel, encías y en los tejidos internos. En este último caso el índice de mortandad varía de 1 a 5% dependiendo de la atención médica. La duración de los síntomas va de 2 a 7 días. Se transmite por la sangre de una persona infectada a través del mosquito Aedes aegypti. No hay ni vacuna ni tratamiento, se atienden sólo los síntomas. No presenta etapa crónica.

El período de incubación para los Flavivirus mencionados (desde el piquete hasta la aparición de los síntomas) es de 3 a 15 días. La etapa aguda (duración de los síntomas) es de 3 a 20 días. No tiene etapa crónica.La forma ideal para detectar oportunamente la infección es por la sospecha de contagio.

 

4.- HEMORRÁGICOS

PADECIMIENTOS: Aquí agrupamos diversos virus epidémicos cuyos síntomas son fiebres hemorrágicas y que no son del género Flavivirus. Por ejemplo: Ébola (filovirus), Lassa (arenavirus), Crimea-Congo (nairovirus), HFRS (hantavirus), Marburg (filovirus).

GRAVEDAD: Todos los padecimientos mencionados deben ser considerados como muy graves.

DATOS: Todos estos padecimientos son sólo de tipo agudo. Ninguna de estas epidemias ha atacado en nuestro país. La detección oportuna se puede lograr por la sospecha de contagio.

 

5.- HEPATITIS

PADECIMIENTOS: Hepatitis tipos A, B, C, D y E, según sea el tipo de virus.

GRAVEDAD: Los tipo B y C, deben considerarse como graves por la posibilidad de que se conviertan en padecimientos crónicos. Sin embargo cuando exista duda de qué tipo es, considerar cualquier síntoma de Hepatitis como una infección grave.

DATOS: Para los tipos A y B existe vacuna. El tipo A pasa en pocas semanas y no regresa. El tipo B tiene un 10 % de posibilidades de convertirse en crónico y se transmite por transfusiones o contacto sexual. El tipo C tiene más de un 70% de posibilidades de ser crónico, y se transmite por transfusiones de sangre contaminada y por contacto sexual. El tipo D se desarrolla en algunas personas que padecen Hepatitis B. El tipo E se transmite a través de heces contaminadas. Una vez que la hepatitis se convierte en crónica, irá debilitando al hígado de forma lenta pero continua. Todos tienen una etapa aguda de varias semanas y los tipos C, B y D pueden convertirse en crónicos.

Los síntomas en etapa aguda para cualquier tipo de hepatitis son: ojos y piel amarillos, cansancio, orina obscura, dolor muscular.

 

6.- HÉRPICOS

PADECIMIENTOS: HERPES SIMPLE TIPO 1: Erupciones en la boca, Parálisis Facial.

HERPES SIMPLE TIPO 2: Erupciones Genitales.

VARICELA-ZOSTER: Varicela en la infancia y Zoster en adultos mayores. Después de la varicela el virus sufre una mutación y se queda en el sistema nervioso en etapa latente durante muchos años hasta activarse nuevamente como Zoster.

 EPSTEIN-BARR: Mononucleosis, o enfermedad del beso. Estimula la formación de cáncer.

CITOMEGALOVIRUS (CMV): Puede causar Encefalitis, Hepatitis, Rinitis, Inflamación pulmonar en adultos o problemas de formación en nonatos.

HERPES 6: Aunque aún faltan estudios por hacer, se cree que este virus es responsable de causar la Fibromialgia o Síndrome de Fatiga Crónica y la Esclerosis Múltiple. En niños pequeños este virus causa un padecimiento tipo varicela (o gripe) llamado Roseola.

GRAVEDAD: SIMPLE TIPO 1: Las erupciones o fuegos no tienen ninguna consecuencia. La parálisis facial de la mitad del rostro (Beil’s Palsy) a pesar de sus inconveniencias no es grave y su recuperación es generalmente menor a 6 meses.

HERPES SIMPLE TIPO 2: Generalmente las molestias desaparecen antes de 2 semanas.

VARICELA-ZOSTER: El Zoster no es un padecimiento grave aunque sí muy doloroso. Por lo general las molestias se terminan antes de tres meses. Sin embargo, como en ocasiones el padecimiento permanece por muchos meses, es prudente considerarlo como grave.

EPSTEIN-BARR: La Mononucleosis no es un padecimiento grave. Sin embargo, otros padecimientos que este virus causa o estimula como encefalitis o cáncer, sí lo son.

CITOMEGALOVIRUS: El mayor riesgo es la infección del nonato durante el embarazo de una madre con el virus activo. También resulta grave el contagio para una persona con el sistema inmune deprimido por alguna enfermedad (Cáncer, VIH, etc.), un transplante, o la administración de inmunosupresores.

HERPES 6: La roseola (causada por el VHH-6B) generalmente pasa en pocos días sin ninguna consecuencia, aunque puede agravarse como Encefalitis y dejar secuelas de Epilepsia (23). En adultos, el virus VHH-6A, se activa como una infección aguda y cuando hay bajas defensas puede convertirse en un padecimiento neurológico crónico como Esclerosis Múltiple (21) o Síndrome de Fatiga Crónica (22).

DATOS: HERPES SIMPLE TIPO 1: En su etapa aguda los síntomas permanecen de 2 a 7 días. Puede convertirse en crónica recurrente.

HERPES SIMPLE TIPO 2: En su etapa aguda los síntomas permanecen de 2 a 12 días. Si no se ataca frontalmente, puede también convertirse en un padecimiento crónico recurrente.

VARICELA-ZOSTER: Estos padecimientos son agudos, sin etapa crónica. Los síntomas del Zoster son fácilmente identificables (erupciones dolorosas en la mitad del tórax o cara suspendiéndose con precisión en la mitad del cuerpo). Iniciar el tratamiento para subir las defensas con los primeros síntomas.

EPSTEIN-BARR: Es un virus muy común que se encuentra en la mayoría de las personas en estado inactivo (latente), aunque hay casos de portadores que causan contagio pero sin presentar síntomas. La Mononucleosis es un padecimiento frecuente entre los jóvenes que se transmite a través de la saliva. Cada día aumentan los datos que relacionan a este virus con algunos Carcinomas, Linfomas, y padecimientos autoinmunes como la Fibromialgia y la Esclerosis Múltiple. Todavía falta saber, si la presencia del virus en estos pacientes, es causa o efecto del padecimiento.

La Mononucleosis es un padecimiento agudo, relativamente fácil de identificar por pruebas de laboratorio o por sus síntomas: Inflamación de garganta y de glándulas linfáticas por un período de 1 a 2 meses.

CITOMEGALOVIRUS: El CMV o herpes 5, es uno de los virus más comunes. Generalmente no es peligroso y pocas veces causa síntomas durante los días del contagio. Para la edad de 20 años, más del 70 % de las personas ya fue contagiada. Como todos los herpes, permanece de manera latente por el resto de la vida, pudiendo reactivarse cuando existe una severa inmunodeficiencia. El mayor peligro del virus es el contagio en personas embarazadas. Debido a la ausencia de síntomas, en los casos de embarazo, el virus se puede identificar con pruebas de laboratorio.      

HERPES 6: La Roseola (causada por el virus VHH-6B) es el padecimiento más común en infantes, pues para los dos años de edad más del 90% lo han padecido. El virus se transmite por la saliva y posteriormente a la infección permanece en estado inactivo o latente por el resto de la vida, pudiendo reactivarse en la etapa adulto cuando el sistema inmune se deprima.

En cuanto al virus VHH-6A causante de padecimientos neurológicos crónicos, aún no se sabe cómo se contagia, ni se puede identificar en la etapa aguda, pudiendo confundirse con una simple gripe. Las pruebas de laboratorio son aún poco confiables para identificar la infección en la etapa crónica.

 

7.- INFLUENZA

PADECIMIENTOS: Existen varios tipos de virus de Influenza: A, B y C, y muchos subtipos de cada uno. De ellos el subtipo H5N1 del tipo A también conocido como Gripe Aviar, es una mutación de la influenza de aves que afecta también a humanos y que ha despertado la alarma de una posible pandemia.

GRAVEDAD: Las gripes A, B, y C no son graves (la A es más intensa,  la C es leve). La Gripe Aviar se puede considerar como muy grave pues su índice de mortandad es mayor al 50%.

DATOS: La Influenza es un tipo gripe común que dura pocos días y no se convierte en padecimiento crónico.

La Influenza o Gripe Aviar (H5N1) es un padecimiento agudo hemorrágico de corta duración que por ser un virus desconocido para el sistema inmune puede causar serios daños. No se le conoce etapa crónica. Los síntomas son fiebre, tos, garganta irritada, y se agrava con neumonía y otros problemas respiratorios. Por el momento, la transmisión de persona a persona no es fácil lo que ha evitado su propagación. El riesgo es que el virus continúe su proceso de mutación y se facilite el contagio. La forma de identificar el padecimiento, además de los síntomas, es la sospecha de contagio de personas cercanas.

 

8.- PAPILOMA

PADECIMIENTOS: Verrugas Genitales, Cáncer Cervical.

GRAVEDAD: Las Verrugas Genitales no son graves, pero algunos otros virus Papiloma sí lo son. Dos de las más de 30 cepas de transmisión sexual, son responsables del 70% de los casos de Cáncer Cervical.

DATOS: Existe una vacuna para este padecimiento. Cerca de 40 de las 100 cepas conocidas son de transmisión sexual y muchas de ellas son asintomáticas. El Papiloma es un padecimiento crónico que el cuerpo generalmente elimina en pocos años. Con la sospecha de contagio se pueden hacer análisis de laboratorio para confirmar o desechar el contagio. La manera más práctica que una mujer tiene para vigilar que no tenga el virus que genera el cáncer cervical es con pruebas semestrales o anuales del Papanicolaou.

 

10.- RETROVIRUS

PADECIMIENTO: El principal padecimiento es el causado por el virus VIH-SIDA.  Otro tipo de retrovirus es el HTLV-1 que produce la Paraparesis Espástica Tropical, padecimiento que causa debilidad, disfunción gradual de los sentidos e inmunodisfunción. El HTLV-1 también causa Linfoma y Leucemia.

GRAVEDAD: Los padecimientos de ambos virus se consideran muy graves.

DATOS: Ambos virus se transmiten por la sangre, contagio sexual o madre-hijo durante el embarazo o lactancia.

El virus VIH presenta una etapa aguda que dura semanas o pocos meses. Si el sistema de defensa está débil o comprometido se instala como etapa crónica. Durante los primeros 7 a 10 años son pocos los síntomas pero las defensas se debilitan hasta llegar a la etapa del sida cuya duración (sin tratamiento) generalmente es menor de un año.

El virus HTLV-1 también reduce progresivamente las defensas (células T) aunque de manera más lenta que el VIH y con síntomas diferentes. El HTLV-1 es común en algunos países de Asia y del Caribe, pero es raro en nuestro país.

La etapa aguda del VIH se puede detectar oportunamente con relativa facilidad por los síntomas, pruebas de laboratorio y la sospecha de contagio.

Por su parte la etapa aguda del HTLV-1 no tiene síntomas. Los pacientes con este virus se dan cuenta de su contagio hasta la etapa crónica por la aparición de Leucemia o alguna Mielopatía. El virus puede también permanecer dentro del cuerpo en estado latente por décadas.

 

11.- SARS (CORANOVIRUS)

PADECIMIENTO: Síndrome Respiratorio Agudo Severo. Este es un padecimiento de reciente aparición que representa un riesgo potencial, tanto por su facilidad de contagio como por ser desconocido para el organismo.

GRAVEDAD: Debe considerarse como muy grave, pues a pesar de que ha cobrado pocas vidas, su índice de mortandad es muy alto.

DATOS: La transmisión se da de persona a persona a través del aire y de los fluidos. Los síntomas aparecen por lo general 2 a 3 días posterior al contagio. El índice de mortandad promedio es del 10%, pero varía mucho en función a la edad. Se piensa que el animal portador original es el murciélago y después lo transmite a mamíferos y aves. Este es un padecimiento agudo, no crónico.

Aún no se cuenta con un procedimiento de detección o diagnóstico confiable y oportuno. La acciones de precaución se toman para quienes hayan estado en contacto con algún paciente infectado.

 

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APÉNDICE  B: PLANTAS  Y  SUSTANCIAS  PROPUESTAS

ALCACHOFA (Cynara scolymus)

HEPATOPROTECTOR. Referencias: (L4) (L5) (L1) (L7)

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Muy baja. No se recomienda en casos de Obstrucción Biliar.

DOSIS: Extracto Líquido, 1 cucharadita 3 veces al día (L4).

 

ASTRÁGALO (Astragalus membranaceus)

ANTIVIRAL. Referencias: (L4) (L1) (L8) (L10) (L5)

Investigaciones en Pubmed*: 12

Tipos de Virus: Hepatitis (L5), Coxsackie B (L8) (L4), VIH (L5)

INMUNOESTIMULANTE. Referencias: (L1) (L4) (L8)

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Muy Baja.

DOSIS: Extracto líquido (1:1) 1 cucharadita (3 ml) 2 veces al día. Hierba completa 9 a 30 g al día (L8).

OBSERVACIONES: Estimula la formación de Interferón (L8). Considerar a lo largo de un padecimiento crónico por sus cualidades farmacológicas como: Inmunoestimulante, Vasodilatador, Renoprotector, Hepatoprotector, así como para restablecer el balance celular K/Na. Duración tratamiento por Coxsackie B, 3-4 meses (L8). En animales se ha probado sin problema en dosis equivalente a 100 veces la dosis recomendada para humanos.

 

BUPLEURUM (Bupleurum chinense)

HEPATOPROTECTOR. Referencias: (L1) (L8)

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Baja. En dosis altas es sedante.

DOSIS: Hierba completa, 3 a 9 gramos al día (L8). Hervir 15 g de Bupleurum con 5 g de Regaliz en 3 tazas de agua hasta tener 2 tazas,  consumir al día en varias tomas (L1).

OBSERVACIONES: En casos de Hepatitis utilizarlo en forma de extracto. Es también Inmunomodulador.

 

CARDO MARIANO (Silybum marianum)

HEPATOPROTECTOR. Referencias: (L4) (L1) (L8) (L7) (L5) (L10)…

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Muy suave. Ninguna precaución.

DOSIS: Extracto líquido 1 cucharadita 2 veces al día o suplemento estandarizado de silimarín 400 mg 2 veces al día (L4). En Hepatitis viral etapa aguda se recomienda un tratamiento por al menos 1 mes, en crónica por al menos 1 año.

OBSERVACIONES: Es también Antioxidante, Antiinflamatorio, Depurativo y Antidepresivo.

 

DIENTE DE LEÓN (Taraxacum officinale)

DEPURATIVO. Referencias: (L1) (L4) (L7)

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Muy suave. No utilizar en Obstrucción Biliar.

DOSIS: Tintura, 2 cucharaditas con agua hasta 3 veces al día; Polvo, 1.5 gramos 3 veces al día (L4).

OBSERVACIONES: Es también Detoxificante Renal. Se puede combinar en una mezcla Detoxificante con Bardana, Zarzaparrilla (o Cocolmeca), y Ortiga. Por su alto contenido de K, ayuda al balance celular de K/Na.

 

ECHINACEA (Echinacea purpurea)

ANTIVIRAL. Referencia: (L1) (L4) (L7) (L5)

Investigaciones en Pubmed*: 16

Tipos de Virus: Hepatitis B y C (L1), VIH (L1) (L10), Herpes S (L10), Zoster (L1) (L10), Influenza (L10).

INMUNOESTIMULANTE. Referencia: (L4) (L1) (L8) (L7) (L5) (L10)

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Suave. No utilizar en padecimientos del Sistema Inmune (L5). Tomar por menos de 8 semanas seguidas, puede causar alergia (L8)

DOSIS: Extracto Líquido 1 cucharadita (3 ml) 3 veces al día. (L4)

OBSERVACIONES: Utilizar indistintamente como antiviral, antibacteriano y como inmunoestimulante.

 

GINSENG (Panax ginseng)

INMUNOESTIMULANTE. Referencias: (L4) (L1) (L8) (L7) (L5) (L10)

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Suave. No utilizar por más de 6 semanas seguidas (L1). Dosis muy altas pueden causar nerviosismo y diarrea (L8).

DOSIS: Extracto líquido, 1 cucharadita (3 ml) al día. Extracto sólido estandarizado (5-9% de ginsenosides), 500 mg al día.

OBSERVACIONES: Adaptógeno, Hepatoprotector, estimula la fagocitosis y el interferón.

 

 

HIERBA DE SAN JUAN (Hypericum perforatum)

ANTIVIRAL. Referencias: (L4) (L1) (L8) (L7) (L5) (L10)…

Investigaciones en Pubmed*: 19

Tipos de Virus: Hepatitis B y C (L1) (L4) (L8), VIH (L1) (L8) (L4) (L10), Herpes S (L10) (L4), Zoster (L10) (L1), Influenza (L10) (L8), Citomegalovirus (L4) (L8), Polivirus (L8), Adenovirus (L8), Equinevirus (L8)…

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Baja. No tomar junto con medicamentos psicotrópicos. El uso prolongado (mayor de 8 semanas) aumenta la sensibilidad de la piel al sol.

DOSIS: Extracto líquido, 1 cucharadita (3 ml) 3 veces al día. Extracto seco (7:1), 300 mg 3 veces al día.

OBSERVACIONES: Planta de baja toxicidad y alta efectividad como antiviral. Las dosis generalmente recomendadas son como antidepresivo, para lograr un efecto antiviral efectivo requerimos de dosis mayores. En animales se han probado sin problema dosis equivalentes 100 veces la recomendada para humanos.

 

JALEA REAL

ANTIVIRAL. Referencias: A. G. Hegazi (L2)

Investigaciones en Pubmed*: 1

Tipos de Virus: Hepatitis viral etapa aguda y crónica, Coxsackie, Encefalitis viral.

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Baja. Casi inicua, en raras ocasiones puede causar alergia. Conviene descartar alergia antes de suministrar una súper dosis.

DOSIS: 5 g al día en etapa aguda normal. En gravedad extrema (caso de encefalitis terminal), súper dosis de 25 g al día por 2 días (Eberhard Bengsch) (L2).

OBSERVACIONES: La actividad antiviral se presenta en dosis altas (mayor a 5 g al día). Existe poca investigación, pero tomando en cuenta su bajo nivel de toxicidad y algunos resultados sobresalientes, es una buena opción. La Jalea Real es también un excelente Inmunoestimulante y Hepatoprotector.

 

 

MELISA (melissa officinalis)

ANTIVIRAL. Referencias: (L4) (L7) (L1) (L5) (L8)

Investigaciones en Pubmed*: 8

Tipos de Virus: VIH (L1), Herpes S (L8) (L4) (L1), Zoster (L1) (L4) (L5), Influenza A2 (L8), Newcastle (L8), Paperas (L8)…

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Muy suave. Ninguna precaución especial.

DOSIS: Extracto Líquido (1:1), 2 a 4 ml 3 veces al día (L8).

OBSERVACIONES: Las dosis generalmente recomendadas son para su uso como sedante. Para aumentar su efectividad como antiviral se requieren dosis mayores.

 

 

MOMÓRDICA o BITTER MELON (Momordica charantia)

ANTIVIRAL. Referencias: (L6) (L4)

Investigaciones en Pubmed*: 33

Tipos de Virus: Herpes, Epstein, Hepatitis, Coxsackie B3 (L6)

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Baja. Reduce el nivel del azúcar en personas diabéticas. En períodos prolongados reduce la producción de espermatozoides. Tomar por menos de 4 semanas seguidas (L1). Contraindicado en embarazo y lactancia (L6).

DOSIS: Tintura (4:1), 1 a 3 ml, dos veces al día (L6).  Extracto sólido estandarizado, 500 mg 3 veces al día (L4).

OBSERVACIONES: Puede potenciar los medicamentos para bajar el azúcar y el colesterol.

 

 

PAU D’ARCO (Tabebuia spp)

ANTIVIRAL. Referencias: (L4) (L1) (L6) (L5)

Investigaciones en Pubmed*: 4

Tipos de Virus: VIH (L1), Epstein (L4), Zoster (L5), VHH6.

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Baja. Utilizar solamente extractos de la planta completa, (no tomar Lapachol, Beta Lapachone ni ninguna sustancia aislada de la planta).

DOSIS: Extracto líquido, 1 cucharadita al día (L4). Tintura, 2 a 3 ml, 2 a 3 veces al día. (L6).

OBSERVACIONES: Es también un buen Depurativo. No se recomienda en presentaciones de cápsulas o tabletas.

 

 

PHYLLANTHUS (Phyllanthus niruri o amarus)

ANTIVIRAL. Referencias: (L4) (L1) (L6)

Investigaciones en Pubmed*: 25 (amarus), 3 (niruri)

Tipos de Virus: VIH (L4), Hepatitis B (L1) (L4).

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Suave. Ninguna precaución especial.

DOSIS: Extracto líquido, 1 cucharadita al día por 3 meses (en hepatitis) (L4). Extracto líquido (1:1), 2 a 4 ml, dos a tres veces al día (L6).

OBSERVACIONES: Es también un buen Hepatoprotector (L6).

 

 

POLEN  DE  ABEJA

HEPATOPROTECTOR. Referencias: (L2)

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Suave, ninguna precaución.

DOSIS: En Hepatitis Crónica, 20 gramos 3 veces al día, durante 6 meses (L2).

OBSERVACIONES: Es considerado como el mejor complemento nutricional de la naturaleza.

 

 

 

PROPÓLEO

ANTIVIRAL. Referencias: (L2) (L3)

Investigaciones en Pubmed*: 41

Tipos de Virus: Herpes S, Herpes 6, VIH, Influenza.

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Suave. Ninguna precaución especial.

DOSIS: En SFC (Fibromialgia), 12 g al día durante 4 a 6 semanas, después 3 g al día durante 1 año. En padecimientos agudos de 1 a 4 g 3 veces al día (según gravedad) por al menos 5 días.

OBSERVACIONES: Es también un buen Hepatoprotector, Antibacteriano e Inmunoestimulante.

 

 

REGALIZ (Glycyrrhiza glabra)

HEPATOPROTECTOR. Referencias: (L4) (L8) (L1)

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Suave. Dosis mayores de 50 g al día por más de 6 semanas, puede causar acumulación de líquidos y alta presión. No en Cirrosis Hepática ni en Insuficiencia Renal.

DOSIS: De 5 a 15 gramos de planta cruda al día por un máximo de 6 semanas.

OBSERVACIONES: Previene la toxicidad hepática.

 

 

REISHI (Ganoderma lucidum)

ANTIVIRAL. Referencias: (L10) (L5)

Investigaciones en Pubmed*: 10

Tipos de Virus: Herpes S, Epstein, VHH6, Zoster, Hepatitis.

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Suave.

DOSIS: 5 cápsulas de 400 mg al día.

OBSERVACIONES: Es también Inmunoestimulante y Hepatoprotector.

 

 

SCHISANDRA (Schisandra chinensis)

HEPATOPROTECTOR. Referencias: (L4) (L1)

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Suave. En dosis altas puede causar acidez o indigestión.

DOSIS: Extracto líquido o tintura, 1 cucharadita (3 ml) 3 veces al día.

OBSERVACIONES: Muy buenos resultados en Hepatitis C crónica con tratamiento por 18 meses. Considerar como Inmunoestimulante en la etapa aguda de cualquier infección viral.

 

 

SHITAKE (Lentinus edades)

INMUNOESTIMULANTE. Referencias: (L4) (L5)

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Suave. Ninguna precaución especial.

DOSIS: Extracto líquido, 60 gotas al día.

OBSERVACIONES: Considerar como Inmunoestimulante en la etapa aguda de cualquier infección viral.

 

 

UÑA DE GATO (Uncaria tomentosa)

ANTIVIRAL. Referencias: (L1) (L4) (L6) (L5)

Investigaciones en Pubmed*: 3

Tipos de Virus: VIH (L1) (L4), VHH6 (L5) (L9), Hepatitis C crónica (L9)

TOXICIDAD Y PRECAUCIONES: Suave. Dosis muy altas pueden causar diarrea.

DOSIS: Cápsulas de polvo, 1 a 2 gramos  3 veces al día. Tintura, 2 a 4 ml dos veces al día (L6).

OBSERVACIONES: Además de un buen antiviral, la Uncaria es un  efectivo antibacteriano.

 

* Nota: Incluimos el número de artículos técnicos publicados en Pubmed (página donde el departamento de salud de EUA presenta los estudios médicos científicos), como un indicador o referencia de su nivel de estudio científico.

 

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 APÉNDICE  C: REFERENCIAS

  REFERENCIAS  TEMA  CENTRAL

 

1.- J. Melnick, E. Adams, M. DeBakey, “CMV – Atherosclerosis”, Bayor Collage of Medicine. (ver triple w.medscape.com)

2.- Steifeld, “Graves – HIAP virus” Rheumatology, 1999, 38: 814-817 (ver triple w.autoimmune.com)

3.- Beaulieux F, Berger M M…”…Detection of Enterovirus…Spinal Cord Samples” J Virol Methods. 2003 Feb;107(2):115-20 (ver triple w.pubmed.gov y triple w.mda.org)

4.- I. Kang,…”SLE – Epstein Barr”, Journal of Immunology, Jan. 2004 (ver triple w.arthitis.org)      

5.- Yong-Ku Kim,…,”Borna disease virus and deficit schizophrenia”, Acta Neuro Psychiatrica 15 (5) 262-265 (2003)

6.- Campbell C., “Diet and Disease” Food Monitor, June 1983, p24

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8.- Ram VJ, “Herbal preparations as a source of hepatoprotective agents” Drugs New Perspectiva. 2001 (ver triple w.mdidea.com)

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LIBROS DE REFERENCIA

L1.- Chevallier, Andrew “Encyclopedia of Herbal Medicine”, Dorling Kindersley.

L2.- Cherbuliez, Th., “Tratado de Apiterapia”, Apimondia (Organización Mundial de Apicultura).

L3.- Fearnley, James “Bee Propolis, Natural Healing from the Hive”, Souvenir Press.

L4.- Duke, James “Herbal Handbook”, Rodale.

L5.- Blumenthal, Mark…”Herbal Medicine: Expanded Commission E Monographs” (ver www.herbalgram.com)

L6.- Taylor, Leslie “Healing Power of Rain Forest”, Square One Publishers.

L7.- Gonzalez, Mauricio  “Los Remedios de la Abuela”  Ediciones Pacalli.

L8.- Organización Mundial de la Salud “Monographs on Selected Medicinal Plants, Vol. 1 y 2” (ver triple w.who.int / Temas de Salud / Medicinal Plants / Publications).

L9.- Williams, James “Alternative Medicine Review N6, 2001”.

L10.- White, Linda and Foster, Steven “The Herbal Drugstore”, Signet Health.

L11.- Fuhrman, Joel “Fasting and Eating for Health” St. Martin’s Press.

L12.- Gerson, Charlotte and Morton, Walter “The Gerson Therapy”, Kensington Health.

L13.- Gerson, Max “A Cancer Therapy”, Gerson Institute.

L14.-  Beck, Bodog “The Bible of BVT”, Health Resources Press.

L15.- Broadman, Joseph “Bee Venom Therapy”, Health Resources Press.

L16.- Wagner, Pat “How Well are You Willing to Bee”.

L17.- Mraz, Charles “Health and the Honeybee”, Queen City Publications.

 

SIMBOLOGÍA DE AGRUPACIONES 

(NWHIC): The National Women’s Health Information Center.

(RPCR): Robert Packard Research Center.

(NIAID): National Institute of Allergy and Infectious Disease.

(NIAMS): National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin.

(NIMH): National Institute of Mental Health.

(CDC): Center for Disease Control.

(OMS): Organización Mundial de la Salud.

 

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